La Crónica de Badajoz | Domingo, 17 de noviembre de 2019

20:00 h. DESFILE DE CAMPEONES

Baño de masas a la selección sudafricana ganadora del Mundial de rugby

Varios miles de personas salen a las calles de Pretoria y Johannesburgo para homenajear a los jugadores

07/11/2019

La selección de rugby de Sudáfrica, más conocida como los Springboks, presentó hoy el trofeo Webb Ellis del Mundial de Japón en su país con una pequeña gira en autobús por Pretoria y Johannesburgo que les permitió desfilar ante decenas de miles de compatriotas que les saludaron como a héroes.

Subidos a un autobús descapotable de color negro, los Springboks hicieron su primera parada del día en los Edificios de la Unión -la sede del Gobierno nacional, en Pretoria-, donde fueron recibidos por el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa.

"Esperamos haber inspirado a todo el mundo con lo que hacemos mejor, con este rugby, y esperamos que esto no pare aquí y que vaya más allá", señaló durante el acto Siya Kolisi, el admirado capitán de los "bokke" que hizo historia el pasado sábado al convertirse en el primer sudafricano negro en levantar un trofeo de rugby como líder de los Springboks.

Por su parte, Ramaphosa agradeció el talento del equipo entrenado por Johan "Rassie" Erasmus y resaltó que esta victoria contribuye a la "construcción nacional" y a la "cohesión social", en un país en el que el rugby es mucho más que un deporte y donde los Springboks -antes asociados solo con la minoría blanca que controlaba el país durante el régimen del "apartheid"- son ahora un símbolo de unidad.

"Nuestros guerreros"

"Estos son nuestros guerreros (...) Cuando les daba la mano (en la final en Japón) vi la victoria en sus ojos", dijo Ramaphosa ante los cientos de seguidores de todas las razas que se habían concentrado en los Edificios de la Unión desde primera hora de la mañana, armados con las banderas "arco iris" de Sudáfrica y vestidos con las camisetas verdes de la selección nacional.

Tras el recorrido por Pretoria, los Springboks se dirigieron a Johannesburgo, la urbe más poblada de Sudáfrica (situada a solo 65 kilómetros al sur de la capital). Allí, las paradas incluían tanto el centro de la ciudad como un gran punto y final de la jornada en el distrito de antiguos negros de Soweto, situado en el suroeste de Johannesburgo.

Este denominado "Tour del trofeo", sin embargo, no concluirá realmente hoy. Durante los próximos días, los Springboks visitarán también otras de las principales ciudades del país, como Ciudad del Cabo (suroeste), Durban (este) o Port Elizabeth (sureste), para presentar el trofeo ante sus hinchas.

Tricampeona

Sudáfrica se convirtió el pasado sábado en tricampeona del mundo de rugby (1995, 2007 y 2019), tras derrotar a Inglaterra por 12-32 en una final en Tokio que se preveía muy ajustada y en la que los Springboks finalmente se impusieron con claridad.

Los sudafricanos les estuvieron recibiendo como héroes en el aeropuerto, abarrotando el vestíbulo para demostrar su euforia por una victoria que llegó en un momento de baja moral para el país.

Además de problemas como la elevada criminalidad o los constantes cortes de luz masivos que bloquean al país, la economía sudafricana -pese a ser la más desarrollada del continente- apenas ha crecido en los últimos años.

Alto desempleo

El paro ronda el 30 % y, aunque el país celebró hace poco el 25 aniversario de sus primeras elecciones democráticas, las heridas del pasado de opresión racista aún están muy presentes en forma de desigualdad y pobreza estructural para buena parte de la mayoría negra.

Los Springboks, sin embargo, son uno de los grandes ejemplos de cómo ha cambiado positivamente el país en este último cuarto de siglo. El símbolo más famoso de ese cambio ocurrió en 1995, año en el que Sudáfrica fue anfitriona del primer mundial en el que se alzó campeona, cuando Nelson Mandela, el primer presidente negro del país, apareció en la final vestido con la camiseta verde y oro de los Springboks en un gesto que unía al país más allá de las razas.