Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede
Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

LA LACRA DEL TERRORISMO

Funerales multitudinarios en Sri Lanka por los antentados del domingo

Las ceremonias se celebran en medio de grandes medidas de seguridad por el temor a nuevos ataques

EL PERIÓDICO
23/04/2019

 

Un infinito dolor y muchas lágrimas inundaron este martes Sri Lanka durante los multitudinarios funerales por las 321 personas asesinadas en los atentados del pasado domingo en la peor oleada de violencia en el país en una década. Más de 1.000 personas asistieron a una ceremonia conmemorativa en la iglesia de San Sebastián en la ciudad costera de Negombo, al norte de la capital, Colombo, donde más de 100 feligreses fueron asesinados mientras rezaban en el templo.

La ceremonia comenzó con oraciones y cantos bajo una carpa colocada en el patio de la iglesia, todavía con la mayor parte de su techo arrancado por la explosión. Los familiares y amigos de los fallecidos se agruparon alrededor de los ataúdes, donde se vivieron momentos de angustia y dolor. Algunos necesitaron ayuda.

AMENAZA LATENTE

El temor, no obstante, seguía bien palpable en muchos de los templos donde se celebraban los funerales ya que la amenaza de nuevos atentados seguía vigente. En este sentido, el cardenal Malcolm Ranjith, arzobispo de Sri Lanka, que dirigió el servicio, instó a otras iglesias a retrasar los memoriales en medio de temores de que haya más ataques contra la libertad. "Las fuerzas de seguridad aún no han aclarado la situación (...) podría haber más ataques contra reuniones públicas", dijo tras del servicio.

Tras la ceremonia en la iglesia de San Sebastián, los 22 ataúdes fueron trasladados a un enclave donde se habían excavado las fosas para los enterramientos, cerca del templo. Los espectadores observaron la procesión con un emotivo silencio rodeados de policía y soldados, ya que las medidas de seguridad eran extremas. "Todos estamos en shock. Todos temen por sus vidas, temen que después de tantos años de paz vuelvan los fantasmas del pasado", dijo explicaba Weramunda, todavía consternado.

Las bombas destrozaron una calma relativa en la isla de mayoría budista en el océano Índico desde que una guerra civil librada por separatistas tamiles, en su mayoría hindúes, terminó hace 10 años y despertó el temor de un retorno a la violencia sectaria.

DOLOR EN GALICIA

A miles de kilómetros de allí, en Galicia, el dolor también era inmenso y palpable en las localidades de Rianxo y Pontecesures, de donde eran Alberto Chaves y María González, la pareja fallecida también en los atentados. En ambas localidades se han decretado tres días de luto y organizado sendos minutos de silencio, en sendos plenos extraordinarios, en los que se leyó una declaración institucional de repulsa a la "barbarie" terrorista.

Ambos municipios están intentando acelerar los trámites de repatriación de los cuerpos para que sean enterrados los antes posible en Galicia. Alberto, de 31 años y natural de Rianxo, trabajaba en la filial de la empresa viguesa Profand en India. Su novia, María, de 32 años, lo hacía en la empresa de su familia en Padrón, especializada en equipación de trabajo, y había ido a visitarle a Sri Lanka.