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TRAGEDIA EN SIRIA

La gente come hojas de los árboles para sobrevivir en Madaya

La ciudad espera la llegada de la ayuda de la ONU tras mas de seis meses de asedio del Ejército. Los 42.000 habitantes de la localidad carecen de comida, medicinas y combustible

 

Un bebé desnutrido en Madaya. - REUTERS

EL PERIÓDICO
08/01/2016

La localidad siria de Madaya, sitiada por el Ejército desde el pasado julio, espera la entrada de ayuda después de que el régimen de Damasco haya autorizado el acceso de la ONU. Unas 42.000 personas están atrapadas y corren el riesgo de morir de hambre. Según Médicos Sin Fronteras (MSF), en diciembre fallecieron 23 personas, seis de ellas bebés menores de un año, en el centro sanitario que la organización apoya.

La situación es dramática en esta localidad cercana a la frontera con El Líbano. En una conversación por internet, elactivista Nasir Ibrahi ha explicado a Efe que la gente se está comiendo las hojas de los árboles para sobrevivir. Solo los más afortunados pueden comprar arroz con el dinero que les mandan sus familiares desde el exterior en los puestos de control gubernamentales. Pero en esos puntos, el kilo de arroz puede casi 200 euros y la leche en polvo, casi  400.


Bajo cero sin calefacción

La lucha por la supervivencia es diaria a temperaturas bajo cero y sin electricidad ni combustible para alimentar las estufas. Quemar maderas es la única calefacción disponible. Agua sí hay "porque la ciudad está cubierta de nieve", según el activista.

Las medicinas también faltan en Madaya, donde tan solo queda unhospital de campaña "con muy poco instrumental y recursos", apunta Ibarhi. Save The Children ha asegurado que además de casos de desnutrición severa, han aumentado los casos de hepatitis A y de enfermedades de la piel.

Desde octubre no entran ni alimentos ni medicinas ni combustible a la asediada Madaya, pese a que la ONU ha pedido varias veces poder acceder. Los habitantes carecen libertad de movimiento, y los puestos de control, minas terrestres y francotiradores rodean la ciudad, según Save The Children. La oenegé denuncia que la comida se esté utilizando como arma de guerra en Madaya y otras ciudades sitiadas.

Según datos de la ONU, 4,5 millones de personas residen en zonas de difícil acceso en Siria. De ellas 400.000 se encuentran  en áreas asediadas. La organización denuncia que durante el año pasado solo el 10% de las peticiones de ayuda humanitaria que realizó fueron atendidas. Además de Malaya, Naciones Unidas tiene el permiso de las autoridades sirias par acceder a las poblaciones de Fua y Kefraya.