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reacción de la cancillera alemana

Merkel responde al Brexit con más europeísmo

La cancillera lamenta el resultado del referéndum pero insiste en su voluntad de profundizar en la Unión Europea

 

Merkel responde al Brexit con más europeísmo - EFE / ARCHIVO

CARLES PLANAS BOU
24/06/2016

Alemania se ha despertado esta mañana viendo como su pesadilla se ha convertido en una realidad. La decisión del Reino Unido de salir de la Unión Europea (UE) ha golpeado “con gran pesar” a la potencia económica continental. En un breve comunicado en el que se la ha visto seria y decidida, la cancillera Angela Merkel ha insistido que a pesar de que Brexit supone una "fractura para Europa y el proceso de integración" seguirá trabajando para profundizar en una UE que ve como “garante de paz, estabilidad y prosperidad”.

Con la tranquilidad y pragmatismo que la caracterizan, la líder conservadora ha pedido tiempo para adoptar las respuestas adecuadas al adiós británico. Para ello ha anunciado que el lunes se reunirá en Berlín con el presidente francés François Hollande, el italiano Mateo Renzi y el presidente del consejo europeo Donald Tusk. “Mientras sigan las negociaciones el Reino Unido seguirá formando parte de la UE con sus derechos y obligaciones”, ha remarcado.

Tras el anuncio a primera hora de la mañana de la victoria delBrexit, el corazón económico del continente no ha tardad en reaccionar y el ministro de Exteriores Frank-Walter Steinmeierha convocado a sus socios fundadores de la UE (Francia, Italia, Belgica, Holanda y Luxemburgo) para una reunión de urgencia este sábado. “Es un día triste para Europa”, ha apuntado.

Por su parte, el vicecanciller alemán y líder de los socialdemócratasSigmar Gabriel ha apuntado en la misma dirección. “El Brexit puede ser una oportunidad para un nuevo comienzo. Tres cuartas partes de los jóvenes británicos han votado quedarse en la UE así que hay motivos para la esperanza”, ha señalado antes de la comparecencia de Merkel.

DISTINTOS CAMINOS


Alemania y el Reino Unido han tenido históricamente visiones opuestas sobre el camino seguido por el proyecto europeo. Mientras los premiers británicos siempre han negociado con Europa desde una cierta distancia para mantener su independencia política los cancilleres germanos de después de la reunificación han apostado por una Unión Europea fuerte que una a los pueblos del continente. Especialmente bajo la batuta de Angela Merkel, la líder más europeísta de las últimas décadas, Alemania ha abogado por seguir unidos.

Eso explica que, a pesar de las latentes diferencias con Cameron y su oposición al Brexit, Merkel haya sido una de las políticas más receptivas y conciliadoras a la hora de facilitar unas nuevas condiciones especiales para el Reino Unido. El no de los británicos a Europa es un duro revés para la UE y para las intenciones de Alemania, que veía en la isla un aliado imprescindible en la gestión económica de los 28 y su conexión estratégica en el tablero internacional. “Alemania no quiere liderar sola”, confesó el férreo ministro de Finanzas, Wolfgang Schauble, hace dos semanas en una entrevista al semanario Der Spiegel.

INCERTIDUMBRE POLÍTICA Y COMERICAL

El adiós británico supone un duro golpe político para Merkel, tanto en el aspecto comunitario como dentro de sus fronteras. La victoria del no a Europa es también una victoria para AfD, el partido xenófobo y euroescéptico que se ha propulsado en Alemania desde el inicio de la crisis de los refugiados.

El Brexit dibuja también un enorme interrogante sobre las relaciones comerciales entre estas dos potencias. El Reino Unido es uno de los principales socios económicos de Berlín, siendo el tercer destino de sus exportaciones con un 7% del total y dando espacio a más de 2.500 empresas germánicas en su territorio. Alemania, por su parte, es el primer proveedor para los británicos, con un 15% de las importaciones durante el año pasado, y su segundo cliente, con el 10% de las exportaciones.

La crisis económica abrió algunas brechas en el eje franco-alemán, dando espacio así a los británicos para tejer una mejor relación con el motor económico europeo. Berlín y Londres han sido hasta el día de hoy aliados de la doctrina de la austeridad, ambos partidarios de un gran recorte presupuestario y de la flexibilización laboral. Merkel ya ha anunciado que el lunes se reunirá con su homólogo galo Francois Hollande para tratar la cuestión. Con el Reino Unido fuera de la UE y una Francia donde el euroescepticismo y la xenofobia avanzan a grandes pasos, Alemania está más sola que nunca ante el proyecto comunitario que se inició hace 23 años.