+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario La Crónica de Badajoz:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 

ANIVERSARIO DE UN ASESINATO POLÍTICO EN RUSIA

Pulso sin fin en Moscú para mantener viva la memoria de Borís Nemtsov

Decenas de simpatizantes del líder opositor ruso asesinado hace un año se turnan en el puente donde cayó abatido. Miembros de las juventudes putinianas, servicios de limpieza y milicianos del Donbass hostigan a los activistas para retirar las flores y los versos colocados por ciudadanos

 

Un hombre enciende una vela en el lugar donde cayó abatido Nemtsov, en una imagen de archivo, el pasado 29 de diciembre. - REUTERS / MAXIM ZMEYEV

MARC MARGINEDAS / MOSCÚ
22/02/2016

Es una batalla desigual, un pulso permanente en el que los hostigadores van transfigurándose, modificando uniforme,metodología y medios de presión psicológica, en cuanto comprueban que las flores, los retratos, los versos, los panegíricos y las encomiendas ciudadanas vuelven a estar allí, en el mismo lugar de donde habían sido retirados horas antes 'manu militari'. Un combate cuerpo a cuerpo, con conatos de violencia incluidos, entre dos formas antagónicas de entender Rusia, que se lidia en el puente Moskvoretsky, a la sombra de las rojas murallas de terracota que conforman la fortaleza del Kremlin y a apenas unoscentenares de metros de las salas palaciegas donde se toman las más trascendentes decisiones en este colosal país. Es, en resumen, una forma de resistencia pacífica que libran desde hace un año los simpatizantes de Borís Nemtsov por mantener candente el recuerdo de su líder asesinado.

Grigori Saksónov, activista de Solidarnost, movimiento fundado en el 2008 por, entre otros el jugador de ajedrez exiliado Garry Kaspárov, el líder del partido Yábloko, Grigori Yavlinski y el propio Nemtsov, forma parte de la treintena de activistas que se turnan para montar guardia y enfrentarse con las fuerzas varias, enviadas a despejar de una vez el puente de recordatorios y 'bouquets'. Se incorpora a su puesto los lunes y los jueves, a las 10 de la mañana y permanece en el lugar, nieve, llueva o haga sol, a temperaturas que en esta época del año casi siempre están por debajo de los cero grados, hasta la medianoche.


"LOS FASCISTAS SON ELLOS"

"Dicen que en Ucrania, se lucha contra los fascistas, cuando en realidad son ellos los dictadores, roban millones a los ciudadanos", espeta, apuntando con el dedo a la fortaleza kremlina. "Es una junta feudalista la que nos gobierna; en Rusia, el presidente no ha sido elegido, ha sido nombrado a dedo, y el próximo presidente también será nombrado a dedo", se acelera.

En un país donde los espacios para la libre discusión se van cerrando progresivamente, el puente Moskvoretsky se ha convertido en uno de los escasos lugares donde expresar libremente opiniones críticas sobre el estado de cosas en el país. Algunos transeúntes se detienen para manifestar su solidaridad; otros, en cambio, para criticar al difunto, quien ocupó cargos de responsabilidad en el Gobierno en un momento en el que el caos se apoderó de Rusia.


ESTRATEGIA

A decir de los guardianes del improvisado memorial, las tentativas de expulsión de tan céntrico lugar han ido modificando de estrategia. Primero fueron miembros de las juventudes putinianas, los Nashi(los Nuestros, en ruso) quienes llegaron y lanzaron por la borda, al ríoMoskova, en repetidas ocasiones, las flores y los retratos. Después, fueron los trabajadores de Gormost, el servicio municipal de mantenimiento de los puentes, quienes con sus mangueras quisieron desalojar, en vano, el improvisado altar.

Milicianos de Novorrosiya, (Nueva Rusia) el ente prorruso que se formó al inicio de la guerra en el este de Ucrania y que aspiraba a la secesión del poder de Kiev, también se han personado en el puente para hostigar a los activistas. En las últimas ocasiones, son furgonetas de un cuartel de la policía cercano las que se han venido presentando a horas intempestivas de la madrugada para forzar la retirada de los activistas.

"Lo mejor que puede hacer Occidente es conceder un plan Marshall a Ucrania, con dinero que no sea tocado por la corrupción, para que el país se convierta en un éxito y en un ejemplo para todos las repúblicas de la ex-URSS", implora Saksónov. Por el momento, la tarea más perentoria a la que se enfrenta la oposición liberal extraparlamentaria en Rusia es la celebración del primer aniversario del asesinato de Nemtsov. La alcaldía ha autorizado la marcha para recordarle, aunque ha prohibido a los manifestantes que se acerquen a tan significado rincón del centro de Moscú.