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DEMANDA DE DEMOCRACIA

Rebecca, la pasionaria congoleña

Esta joven, encarcelada por reclamar reformas democráticas, se ha convertido en el icono de la lucha de los jóvenes

 

Esta foto de Rebecca Kabugho en la cárcel de Goma se convirtió en un icono de la lucha por la democracia en Congo. - EL PERIÓDICO

TRINIDAD DEIROS / KINSHASA
21/09/2016

Su cara de ojos tristes; sus manos aferradas a los barrotes de la cárcel de Goma, hicieron de ella un icono en las redes sociales en Congo. Rebecca Kabugho, 21 años, militante de Lucha por el cambio (LUCHA), un movimiento de jóvenes que a imagen del 15-M español reclama libertad en el país, fue a la cárcel por una pancarta en la que recordaba a sus compatriotas que podían ganar "el combate de la democracia y las elecciones". 

A Rebecca la detuvieron el 16 de febrero cuando ella y otros cinco militantes preparaban en su ciudad, Goma, una jornada de "ciudad muerta” (huelga general). Querían recordarle a Joseph Kabila, el presidente congoleño, que la Constitución le obliga a abandonar el cargo el 19 de diciembre, tras su segundo y último mandato. Desde el 2014, el régimen no ha dejado de maniobrar para retrasar las elecciones presidenciales y así, sin comicios ni sucesor, ofrecer a Kabila un tercer e ilegal mandato. 

Clamar en Congo por estas elecciones es un acto subversivo; un billete sólo de ida a la cárcel. “Eran las cuatro de la mañana y preparábamos la manifestación. De pronto, la policía y agentes de paisano, armados de Kalashnikov, irrumpieron en la casa, antes de cubrirnos de golpes y patadas”, recuerda Rebecca por teléfono desde Goma. Esta estudiante de de Psicología en la Universidad Libre de los Países de los Grandes Lagos y sus cinco amigos fueron condenados a dos años de cárcel, reducidos en apelación a seis meses, por “incitación a la revuelta”. 

En la vetusta prisión de Goma, empezó el calvario. Sola en el pabellón de mujeres, en condiciones de higiene “catastróficas”, Rebecca enfermó de fiebre tifoidea y de gastritis. Pese a que el tifus puede causar la muerte, estuvo sin asistencia médica durante 15 días. Al final su estado se agravó tanto que sus carceleros no tuvieron más remedio que llevarla a un hospital. 

El 22 de julio, cuando quedaban dos semanas para que los militantes de LUCHA en Goma cumplieran su pena, Kabila les concedió la gracia. La respuesta de Rebecca y sus compañeros fue una bofetada: se negaron a abandonar la prisión. “Era una tomadura de pelo. Nos liberan cuando nos quedaban 15 días de condena, en vez de soltar a otros presos políticos de LUCHA que llevaban un año en la cárcel sin juicio", explica. 

El régimen envío a la policía para sacar a los jóvenes de la cárcel, si era necesario a empujones. Rebecca y sus compañeros salieron mostrando un cártel con una leyenda: “Elecciones en el plazo constitucional”.