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Moto GP

 

MUNDIAL DE MOTOGP

Márquez: "No somos máquinas, somos humanos y también fallamos"

El tricampeón de MotoGP cree que el exceso de confianza tras conquistar el título le juego una mala pasada en Australia

 

Marc Márquez (Honda) hace la señal de victoria ante un cartel que había en Phillip Island que le felicita por su título. - REPSOL MEDIA / JAIME OLIVARES

EMILIO PÉREZ DE ROZAS / PHILLIP ISLAND (AUSTRALIA) / ENVIADO ESPECIAL
24/10/2016

Marc Márquez (Honda) se fue anoche a cenar con todo su equipo al Isola Di Capri, un magnífico restaurante italiano a la orilla del mar de Tasmania, en Phillip Island. Allí invitó a todos los suyos, gritaron, agotaron el ‘simoncello’, idearon un cumpleaños falso, inexistente (tarta y número de velas que se inventaron), pero la mar de divertido de Gerold ‘Hugo’ Bucher, uno de sus telemétricos y, luego, acudieron todos juntos a la fiesta de Honda en la que, incluso, se disfrazaron. Es seguro que el flamante y nuevo tricampeón del mundo de MotoGP empalmó su fiesta por el título ganado en Motegi (Japón) con su avión a Indonesia, donde mañana le esperan decenas de miles de fans en una fiesta que Honda ha preparado en el país donde existen más motos y moteros del mundo.

CAMPEONATO EN EL BOLSILLO


Está claro que Márquez ha dejado de sufrir por las caídas, al menos hasta el año que viene. Es más, esta es la primera, aquella que, por primera vez, le deja sin puntuar, pues hasta ahora era el único piloto, de los 85 que participan en las tres categorías, que había puntuado en los 15 grandes premios que se habían celebrado hasta llegar a Australia. La aparatosa caída se saldó, como decía sonriendo y satisfecho el italiano Livio Suppo, jefe del equipo Repsol-Honda, sin un solo rasguño, eso sí con su Honda RC213V destrozada. “Menos mal que ya estaba decidido el campeonato y teníamos el título en el bolsillo”, comentó el ‘nen de Cervera’.

“Yo creo que el extra de confianza, de serenidad, de satisfacción que te otorga conquistar el título tres grandes premios antes del final de temporada, me ha vuelto a traicionar como ya me ocurriera en 2014”, reconoce Márquez. “Ese extra te suele jugar malas pasadas y, sí, he vuelto a cometer el mismo error que aquel año. Es evidente que no somos máquinas, somos humanos y también podemos fallar, también”.

Márquez reconoció que el fin de semana había sido perfecto y el equipo había trabajado con suma profesionalidad “como si tuviésemos que ganar el título aquí, en Australia”. Pero también reconoce que, tal vez, haberse escapado en los primeros compases del gran premio (“enseguida rodé en 1.39 cuando mis perseguidores lo hacían en 1.40 y enseguida me encontré con tres segundos de ventaja sobre Crutchlow”), le hizo confiarse demasiado. “El planteamiento era idéntico al de Motegi, en Japón, donde también me encontré muy cómodo de salida. La intención era abrir hueco, aprovechando que tanto ‘Vale’ (Rossi) como Jorge (Lorenzo) salían desde muy atrás”.

LA TENSIÓN DE PUNTUAR


“Pero cuando ya eres campeón, tal vez, no prestas la misma atención que cuando persigues, muy tensionado, el título. No ves los riesgos como cuando te estás jugando el título, los puntos”, seguía explicando Márquez, ya mucho más relajado. Y, en ese momento, vuelta 6, llegó a la curva 4 y, según cuenta, frenó “mucho más tarde de lo habitual y, pese a eso, traté de mantener la línea cuando no tocaba; tenía que haber renunciado a meter la moto en la curva, abrir la trazada, aunque perdiese algo de tiempo y salvar la caída”.

El tricampeón más joven de la historia de MotoGP reconoce que al llegar al box pidió perdón a todo su equipo (“lo siento, chicos, esta vez ha sido un error mío”) y que, enseguida, todos le consolaron mientras Santi Hernández, su técnico, le decía al oído: “No te olvides que ya eres tricampeón”. “Y esa frase, esa manera de decírmelo y la respuesta solidaria de todos los ingenieros, técnicos y mecánicos me devolvió la sonrisa”.

GANAR EN MALASIA

Márquez reconoce que esta caída le servirá de toque de atención “para recordarme que no hay que perder nunca la concentración y estar atento a todo”. Cuando le recuerdan que ha perdido la magia de poder ser el único de las tres categorías que puntuase en todos los grandes premios, Marc suelta la mayor de las carcajadas y dice: “Extrañamente ¿verdad?, raramente ¿no te parece?, pues yo siempre era el primer en caerme y sumar un cero”. El pentacampeón catalán de 125cc (2010), Moto2 (2012) y MotoGP (2013, 2014 y 2016) asegura que su intención y deseo “era celebra el tricampeón de Japón ganando en Australia, pero no ha podido ser, así que habrá que intentar ganar en Malasia”.