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EL MUNDIAL DE MOTOGP A ESCENA

Rabat resucita y planta cara a los campeones de MotoGP

El campeón de Moto2 del 2014 (Kalex) supera su gravísimo accidente del 2018, en Inglaterra, y prepara el inicio del Mundial ya con las mejores sensaciones El remozado equipo Reale Avintia Racing, de la mano de Rubén Xaus, consigue una Ducati 'pata negra' para que el piloto catalán se codee con los mejores

Emilio Pérez de Rozas
05/03/2019

 

Es posible, sí, que sea excesivo el tratamiento de héroes, cierto. Pero no me negerán que el coraje que tienen estos jóvenes deportistas, capaces de estrellarse en el circuito de Silverstone (Inglaterra), a casi 300 kilómetros por hora, fracturarse por tres sitios el fémur derecho y destrozarse la tibia y el peroné de esa misma pierna, soportando varias operaciones seguidas, poniéndose en manos de tres médicos a la vez, Ángel Charte, Ignacio Ginebreda y Xavier Mir, pasándose cuatro semanas en una habitación de un hospital y, después, soportar otros tres meses de intenso entrenamiento en gimnasio, piscina, bicicleta y pista de tierra para motos, no es digna de admirar, de elogio.

Un equipo muy reforzado

Aquí está, de nuevo, el catalán Tito Rabat, de 29 años, campeón del mundo de Moto2 (2014) y piloto privado de Ducati, tras un auténtico calvario, tras una de las lesiones más graves y serias de la última década sufrida por cualquier piloto de MotoGP, peleando como un auténtico jabato y dando la sorpresa tanto en el test de Sepang (Malasia) como en el reciente de Doha (Catar), convertido en la única alternativa que existe, como equipo privado vinculado a fábrica, en el paddock del Mundial de la categoría reina.

Aquí está Rabat, de la mano del estupendo equipo Reale Avintia Racing, dirigido por Raúl Romero y, ahora, reforzado en su estructura por Rubén Xaus, subcampeón del mundo de Superbikes, con Ducati, en el 2003, plantando cara a los pilotos oficiales y a las grandes escuderías del campeonato.

Tito lo tiene todo para hacer una gran temporada y es admirable todo lo que ha trabajado, a lo largo de los últimos meses, para volver a sentirse piloto y, sobre todo, para pelear con los mejores. Qué le falta?, pues visto lo que ha hecho en Malasia y Catar, solo le falta una vuelta rápida, es decir, ser capaz de hacer un gran giro para colocarse bien en la parrilla de salida. Todo lo demás lo tiene, pues es un chaval y un piloto extraordinario, cuenta Xaus desde Catar, donde ya prepara el inicio, este fin de semana, del Mundial de MotoGP.

Xaus, llamado por Romero para profesionalizar aún más la única estructura privada que queda en MotoGP, se siente muy orgulloso de lo conseguido por el equipo Avintia, ya que la Ducati, de inicio, es la última Desmosedici con la que Andrea Dovizioso quedó, en noviembre, subcampeón del mundo.

La moto es una Ducati bis, bis, es decir, con todo lo mejor de lo mejor. Lo único que nos falta es una pieza del cambio que cuesta una auténtica fortuna, pero todo lo demás es pata negra. La moto tiene la mejor suspensión Ohlins del momento y los mejores frenos Brembo de la parrilla, continúa explicando Xaus, que afirma que solo somos un décima de segundo más lentos que la oficial, pero el trato es extraordinario. Después de 20 duros años, Romero y Xaus han conseguido el mejor material jamás tenido en su escudería.

El viacrucis de Rabat

Tanto la estructura nueva como las sensaciones e imagen que ofrece nuestro equipo es casi, casi, de equipo oficial y, desde luego, ya estamos trabajando para el 2020 y 2021, ojalá sea mejorando más aún nuestra relación con Ducati o buscando nuevas alternativas en la parrilla de MotoGP, señala Xaus, que no se separa ni un segundo de Rabat y del checo Karel Abraham, el otro componente del equipo español.

Yo solo puedo decir que, después del viacrucis que he pasado, yo, mi familia, mi equipo, mis entrenadores, mis ayudantes, los doctores y todos los que me han ayudado a superar este grave accidente, he empezado con más ilusión y ganas que nunca, cosa, la verdad, muy difícil, pues, para todos nosotros, MotoGP no es una profesión, o no solo nuestra profesión, sino nuestra pasión desde niños, comenta Rabat, al que todavía se le ve caminar con cierta dificultad por el paddock, pero casi totalmente recuperado de sus múltiples fracturas.

Lo peor fue el accidente; lo siguiente, las dudas que teníamos de cómo afrontar las operaciones; luego, el tremendo dolor, insoportable algunas noches, de las primeras noches tras la dura y larga intervención, que me impedía dormir con normalidad y, luego, meterme horas y horas en el gimnasio, atado a máquinas recuperadoras de la pierna, no pudiendo subirme a la moto, viendo como los demás corrían y viendo que nuestra vida, siempre tan activa, de arriba abajo, de los entrenamientos al circuito, se paraba de golpe. Eso ha sido muy duro de soportar pero, bueno, ya estamos en Doha, en Catar, dispuestos a presentar batalla, comenta Rabat, feliz como pocas veces en su vida.

El piloto catalán es perfectamente consciente de que este año la lucha por entrar en el top-10 será tremenda, pues los equipos oficiales tienen motos poderosísimas y todo el mundo tiene muchas ganas de hacerlo bien, pero nosotros tenemos una muy buena moto y yo, personalmente, estoy muy ilusionado. Como dice Rubén (Xaus), si mejoro en la vuelta rápida del sábado, creo que podré pelear por cosas importantes. Pero, esto es muy largo y no hay que querer hacerlo todo el primer fin de semana, entre otras cosas porque todos somos conscientes de dónde venimos, un auténtica calvario, que ya hemos superado.