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en positivo

Responsabilidad

 

No parece que para muchos la responsabilidad sea una palabra y un concepto exigible y de alto valor social e individual. Intencionadamente se ha ido creando una sociedad irresponsable a base de sobreponer los derechos a los deberes, como si no estuviesen directamente relacionados. Incluso se estigmatiza la exigencia de deberes como algo caduco e inmoral. Se pretende defender la sociedad a costa de debilitar la libertad y su irrenunciable uso. Los liberticidas quieren una sociedad infantil y débil, que nada pueda exigir porque todo le es dado y garantizado.

El filósofo francés Pascal Bruckner en su libro La tentación de la inocencia nos alertaba que las dos enfermedades del individuo contemporáneo eran el infantilismo y la victimización. Mediante el infantilismo el individuo no quiere renunciar a nada y vivir en una permanente adolescencia sin sentirse suficientemente preparado para asumir responsabilidades y necesitar tutelaje y protección ilimitada. Por el victimismo pretende justificar su dicha como consecuencia de los actos de los demás, y no de los propios, solo necesitando fidelidad al grupo salvador y a sus proclamas, más que responsabilidad y opinión individual. Ortega y Gasset dijo «muchos hombres como los niños quieren una cosa, pero no sus consecuencias».

Resulta alarmante cómo una parte de la población asume sin recelos las restricciones a la libertad y al pensamiento crítico, pretendiendo seguridades y certezas que no existen ni son posibles. Y cómo otra gran parte, elude su responsabilidad individual para combatir una batalla que a unos ataca sin piedad y otros creen que no va con ellos, aunque nadie pueda sentirse seguro de nada y todos somos víctimas. Es el momento de la responsabilidad como ha sido la de tantos profesionales y voluntarios en estos días, asumiéndola hasta las últimas consecuencias.

Hemos visto que no podemos dejar nuestras vidas en manos ajenas y que es responsabilidad de todos salvarlas. Hemos confiado por encima de nuestras posibilidades. Tenemos que recuperar la mayor normalidad y libertad posible, y cuanto antes mejor. Y eso nos exige a todos mucha responsabilidad asumiendo que tenemos irremediablemente muchas incertidumbres por delante que no podemos eludir, pero tampoco agravarlas irresponsablemente.