+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario La Crónica de Badajoz:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 

HOMENAJE EN GOOGLE

Antoni van Leeuwenhoek, el primer hombre que vio nadar los 'animálculos' del esperma

Se cumplen 384 años del nacimiento de este lencero holandés cuya curiosidad le llevó a mejorar las lentes del microscopio y descubrir todo un mundo de bacterias y protozoos

 

Retrato de Van Leeuwenhoek realizado por Jan Verkolje. -

EL PERIÓDICO
24/10/2016

Antoni van Leeuwenhoek (Delft, Países Bajos, el 24 de octubre de 1632 - 26 de agosto de 1723) es el 'científico accidental' al cual Google rinde este lunes un homenaje con un divertido 'doodle' que muestra los hallazgos que logró este tratante de telas mejorando con nuevas lentes el invento del microscopio.

En la animación de Google se observa al que se considera uno de los padres de la microbiología observando diminutos seres vivos:bacterias y protozoos.

Leeuwenhoek nació en el seno de una familia menonita comerciante. Cuando tenía 6 años su padre falleció y su madre volvió a casarse. Sus padres lo enviaron primero a un internado a Warmond y luego se fue a vivir con un tío a Benthuizen. Con 16 años de edad su padrastro falleció y entonces su madre lo envió a Amsterdam como aprendiz de un tratante de telas; tras adquirir experiencia como contable y cajero, en el año 1654, a su regreso a Delft, montó su propia mercería y negocio de telas.


MEDIO MILLAR DE LENTES DE AUMENTO

Fue entonces cuando empezó a trabajar con el microscopio simple, que entonces se usaba en el ramo textil para examinar la calidad de las telas. Leeuwenhoek desarrolló una afición particular por la fabricación de tales instrumentos y pronto se dio cuenta de que sus cada vez más poderosas lupas le permitían explorar mucho más que las finas fibras del algodón y el lino. Eran rústicas lupas consistentes en una lente montada en una placa de metal, para examinar los tejidos y determinar su calidad. Muchas de ellas llegaron a superar las 200 ampliaciones. En total, fabricó 500 lentes a lo largo de su vida (a la derecha, una réplica de una de sus lentes).

No tenía una educación formal en ciencias, pero el perspicaz comerciante tenía muchas de las características principales de un buen científico: insaciable curiosidad, meticulosidad, cierto grado de obsesión y tendencia a anotarlo y dibujarlo todo lo que observaba.

Así fue como empezó a descubrir y describir la maravillosa vida microscópica que se esconde en una gota de agua. Al principio, sus descubrimientos fueron recibidos con escepticismo por muchos científicos de la época, incluso de la prestigiosa Royal Society londinense.

BACTERIAS Y MICROORGANISMOS

Leeuwenhoek fue la primera persona que vio bacterias y microorganismos y el primero en mencionar la existencia espermatozoides (en una carta que envía a la Royal Society habla de 'animálculos' muy numerosos en el esperma). De esta manera refutó la teoría que entonces prevalecía y que decía que el esperma no contribuía más que con un "vapor de vida" en el proceso de fecundación.

Entre otros logros, Leeuwenhoek confirmó la conexión entre las venas y las arterias a través de los vasos capilares, y describió las células de la sangre.

Asimismo, descubrió la levadura, la anatomía de varios insectos, y también estudió la estructura de las hojas y de la madera de diversas especies de plantas.


DETALLÓ SU PROPIA ENFERMEDAD

Una de sus últimas cartas incluía una descripción detallada de su propia enfermedad; tenía contracciones involuntarias del diafragma (enfermedad que luego recibió su nombre).

Todos sus descubrimientos fueron compilados en 'Opera omnia sive Arcana naturae ope exactissimorum microscopiorum detecta'.

En el siguiente vídeo se puede observar el pequeño mundo que descubrió con sus lentes Leeuwenhoek: