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CAMBIO EN LA INDUSTRIA DEL VIDEOJUEGO

Pokémon Go recupera las calles como terreno de juego

Los expertos apuntan que la 'app' del momento impulsa a los 'gamers' a socializar más. Prevén que su éxito originará más títulos que permitirán vivir aventuras en el mundo real

 

Usuarios de Pokémon Go en el Parque de la Ciutadella de Barcelona. - JORDI COTRINA

MARIA IGLESIAS / BARCELONA
08/08/2016

Cuando Pokémon Go salió el pasado 5 de julio pocos se imaginabanl a revolución que iba a suponer. En cifras, se traduce en cerca de 90 millones de descargas en todo el mundo, una media desiete millones de euros en ingresos diarios y, en bolsa, la revalorización del 100% de las acciones de Nintendo. Todo esto en menos de un mes. A nivel social, se ha convertido en un auténtico fenómeno de repercusiones mundiales que está creando nuevos hábitos entre los jugadores. De entre todos, destaca el gran interés que se ha despertado por salir a la calle a jugar en vez de quedarse en casa delante de una pantalla de ordenador.

SALIR DE LA CUEVA


La propuesta que hace Pokémon Go rompe las barreras del aislamiento digital y devuelve -con una capa de simulación virtual- a los entusiastas de los videojuegos al mundo real y a la calle. “Se trata de un juego social y sin violencia explícita, que estimula a salir fuera y socializar más”, puntualiza Martínez Celorrio, que dice que se ha retomando la dinámica de antaño en una versión 3.0.

“Con la aparición de las consolas en los años 90 terminaron por abandonarse los espacios públicos como zona de juego. Las posibilidades que estos juegos ofrecían resultaban más interesantes y estimulantes que lo tradicional”, explica Martínez Celorrio. “Con las mejoras gráficas y la aparición de Internet todavía se hacía más evidente la individualización y el aislamiento”, sostiene el sociólogo respecto a los llamados 'gamers'.

“Es como una gran yincana”, explica el sociólogo Martínez Celorrio. “Nintendo ha sabido conectar con la generación que creció con Pokémon y resucitar la franquicia”, prosigue, y defiende que la fiebre global que la aplicación ha despertado responde a “lanecesidad de un cambio en los pasatiempos lúdicos” que se estaban ofreciendo hasta la fecha. “Tanto jóvenes como niños pueden salir a la calle y seguir jugando”.

NUEVAS POSIBILIDADES


Según el informático y experto en videojuegos Javier Sobrino, con Pokémon Go se abren las puertas a un nuevo abanico de posibilidades para el ocio interactivo y muestra de lo que la tecnología es capaz. “La idea es muy atractiva y la experiencia se puede compartir porque no se juega en un lugar fijo”, asegura, aunque cree que todavía se puede explotar mucho más la realidad aumentada, "pero es un comienzo para que la industria cree nuevos títulos que involucren más al jugador y le lleven a vivir aventuras en las calles del mundo real".

Según otro informático, Gerard Ibars, el hecho de que el juego esté basado en coleccionables permite que sea también atractivo para usuarios casuales. “Esto se traduce en un público mucho mayor que no entiende de edades: Nintendo ha empleado una estrategia comercial muy inteligente”, admite Ibars.

CONDUCTAS OBSESIVAS


Sin embargo, hay algo que incomoda a los expertos: “La conducta ‘pantalla-dependencia’”, dice Martínez Celorrio. "Si se le añaden comportamientos obsesivos, pone de relieve la estupidez humana”, explica.

Guillem Goset, de la Unitat Central de Proximitat y Atenció Ciutadana de los Mossos d'Esquadra, tiene una opinión semejante. “El problema está en el mal uso que se les da”, asegura Goset, y explica que se exagera la afectación del juego. A su parecer, ver a jóvenes enganchados a sus teléfonos móviles por la calle no era algo extraño y otras aplicaciones ya daban problemas similares a los que se achacan a Pokémon Go.

De momento los Mossos están analizando la conducta de los jugadores de esta 'app', pero opinan que se trata de una moda pasajera incentivada por las vacaciones. “Aunque han ocurrido muchas cosas inesperadas, no ha habido la necesidad de tomar medidas especiales", explica el policía, y añade: “No tenemos ningún problema con la aplicación si se hace un uso cívico del espacio público”, ya sea en calles o parques.