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polémica con la estatua

#Samataopaco, la catarsis tuitera con el Franco decapitado de Barcelona

La red social le de la puntilla a la polémica estatua que el Ayuntamiento de Barcelona retiró anoche

 

Momento en que el camión de la basura municipal se lleva la polémica estatua de Franco. - TWITTER

LAURA ESTIRADO
21/10/2016

Twitter se está echando unas risas este viernes a cuenta del Franco decapitado, la polémica estatua ante el centro cultural del Born que el Ayuntamiento de Barcelona retiró anoche vencida, claudicada, después de que tres desconocidos la derrumbaran por los suelos (aquí, el vídeo del momento). La obra embadurnada de pintura roja, amarilla y blanca, huevazos estrellados, con pegatinas de 'esteladas' y banderas arcoiris, y 'dedicatorias' enganchadas con celo en los cuartos traseros del caballo habrá pasado la noche más tranquila, a resguardo en alguna dependencia municipal, 'a salvo' de artistas grafiteros y maestros de hacer palanca con muebles viejos para tumbar estatuas.

Bajo la etiqueta de la red social del pajarito #samataopaco, los tuiteros no se han decantado por el clásico cañí de Encarnita Polo 'Paco, Paco, Paco que mi Paco, Paco, Paco, Paco' (el estribillo, en el enlace anterior), y sí, en cambio, por la catalana 'L'Estaca' ('Segur que tomba, tomba, tomba'), himno del diputado de JxSí Lluís Llach.

Algunos tuiteros han resaltado el momento camión de la basura, riéndose de la nueva versión del "levantamiento nacional":

Otros han recordado el derribo de la estatua de Sadam Hussein:

Y han traído a la memoria momentos históricos de cuando la tele era en blanco y negro:

Algunos se han dado también a los montajes desternillantes, y a las referencias a las series de moda, como 'Juego de tronos':

La polémica estatua ecuestre se colocó el pasado lunes ante el antiguo mercado como parte de una exposición temporal, y ya había sido objeto de numerosos ataques, desde el lanzamiento de huevos hasta la colocación de una careta de cerdo y de una muñecha hinchable. La figura formaba parte de la exposición 'Franco, victòria i república', crítica con la permisividad con los símbolos de la dictadura. La presencia del monumento al dictador ante el Born había sido cuestionada desde numerosos ámbitos, incluido el Govern, que lo había considerado "un grave error".