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Opinión | Diario de Sol

Badajoz

De Madrid a la Luna

No podemos ni debemos tener un castillo como el de Luna, esa maravilla arquitectónica que ha visto pasar siglos de historia, dejando que la hierba crezca a su antojo y no tenga el esplendor que se merece

Marisol Torres con sus momentos.

Marisol Torres con sus momentos. / LA CRÓNICA DE BADAJOZ

Regreso de mis días libres dedicados a Madrid, en viaje compartido con Manuel Velardo, músico de varias formaciones musicales de Badajoz, director de Telefónica. Habíamos estado en el concierto de la temporada otoñal. Para quienes fuimos modernos y modernas, Radiohead, tocaba después de 7 años alejados de los escenarios y miles de personas, muchas de Badajoz, acudimos a su misa musical que no defraudó y en la que comulgamos con canciones que aún nos hacen estremecer.

Comentamos nuestra experiencia y lo que nos quedaba por hacer el resto de semana. Nos esperaba un cóctel de bienvenida con las Mujeres, y algunos hombres, del Congreso Mujer Executiva 2025.

De todas ellas, sobradamente conocidas teníamos historias que contar.

Las de Bebe, que son muchas, las dejo para navidad, que es nuestra época de reencuentro habitual.

Pero como fans de Cayetana Guillén Cuervo, nos contamos anécdotas, de esas que ya tenemos la gente de una edad. Yo coincidí con ella en la zona panorámica de la Torre Eiffel, en un París de enamoradas. Amour, amour.

Velardo, en unos premios Pop Eye, premios nacionales de cultura pop españoles con sello extremeño, admiraba su cabello diciéndole que lo tenía precioso y con un olor especial.

Para nuestra sorpresa, el viernes, Cayetana, en su conferencia sobre 'Construcción de la realidad', sacó del atril un cepillo del pelo. Se confesó adicta al mismo. Lo usa sin parar, de hecho, se peinó en el escenario y confesó que tiene un perfume con aroma a vainilla, que usa desde hace años, y que le regala Omar.

Contó que debe conformarse nuestra realidad con pequeñas cosas. Liderando desde la luz, rodeándote de gente buena, dando lo mejor de ti. Reforzando positivamente, escuchando que lo estás haciendo bien. Decirle a la gente lo bonita que es, y que está. Y dando un abrazo recuperador, esos que no tiene precio. Liderar desde la empatía, poniéndonos en el lugar de la otra persona, que quizás tiene una herida, como la tuya, pero que compartida es menor. Y que siempre que salgamos de casa, lo hagamos para aportar.

De modo que yo, que soy muy buena alumna, el sábado me fui a terminar mi Diario al pueblo más indie de Badajoz, a su castillo de Luna, por si podía aportar alguna cosita.

El sábado 8 se constituyó la Asociación de Amigos del Castillo de Alburquerque.

Invitadas por Isabel Gemio, gentes del mundo empresarial, João Manuel Nabeiro, presidente del grupo Delta y patrocinador y amigo, de nuestro Festival Ibérico de Cine, Víctor Madera, dueño de Quirón Salud y del castillo de Azagala. Políticos, unos cuantos, que deben apoyar, siempre. Y el mundo cultural, que me parece el más importante en este proyecto, ya que debemos imaginar propuestas.

De la música, Óscar Elías de Músicos en Movimiento, Miriam Cantero, flamenca, y Agustín Fuentes, director del Contempopránea y Brisa Festival. Ángeles Baños, nuestra galerista de arte más independiente. Luis Landero, Inma Chacón, Javier Cercas, Jesús Sánchez Adalid, referentes literarios, con los que me hice selfies como una influencer cualquiera. Cada una con sus preferencias, claro.

Testigos fuimos de un acontecimiento histórico, en palabras de Isabel Gemio: la creación de esta asociación.

Las mías, mi confianza en que crezca como merece y comience en breve.

No podemos ni debemos tener un castillo como el de Luna, esa maravilla arquitectónica que ha visto pasar siglos de historia, dejando que la hierba crezca a su antojo y no tenga el esplendor que se merece.

Mi mejor reencuentro, sin ofender al elenco que me rodeaba, con Jesús Martín Chaves. Actualmente, concejal de Cultura, y un montón de delegaciones más, al que conocí de pequeño. Bueno, a él y a todos sus hermanos correteando por el castillo cuando realizábamos actividades en las que fui participante, monitora, directora de los campamentos de verano que la Junta realizaba, y que a mi juicio, fue su época de esplendor. La gerente, María Jesús, su madre, te dejaba hacer, proponer. Ya se ocupaba ella de gestionar con talento. Teatro, cine, actividades de animación, ocupaban su espacio todo el año. Ojalá vuelvan.

Preciosa la reflexión de Javier Cercas, que para eso es escritor, sobre los castillos de Luna que existen en España. Alburquerque, Rota, Puebla de Cazalla, León, Mairena de Alcor.

Una ilusionante Ruta de Castillos de Luna que enlazara leyendas de lo que fueron y que pueden seguir siendo.

Propuestas, estoy elaborando las mías… de las que hablé con Agustín Fuentes, no diré nada, pero fascinantes son.

Yo vine a aportar y no sé si lo hice, pero aprender, mucho.

Y colorín colorado, mi Diario de hoy, se ha acabado.

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