Opinión | Frontera
Thinksgiving
El otoño esta a punto de acabar, se nota en los huesos de los mayores y en las ganas, tantas veces pospuesta, de estrenar abrigo
Al abrir el cajón, casi atascado, el perfume del saco de lavanda, preso entre el papel de seda que envuelve los manteles, se escapa, suspirando. El otoño está a punto de acabar, se nota en los huesos de los mayores y en las ganas, tantas veces pospuesta, de estrenar abrigo. Caminé a través del parque hasta llegar al árbol que buscaba. Un gran Ginkgo biloba. El viento y el calendario le habían dejado casi desnudo, y a sus pies, el suelo era dorado. Las cogí eligiéndolas, la luz de la tarde las hacía transparentarse, desvelando el secreto de la vida. Un señor mayor, en un banco, asentía, comprendiendo. Las coloqué con cuidado entre las páginas de mi libro. En casa, cada uno de los tallos fue atravesando las del eucalipto, alargadas, con ese olor verde azulado de los resfriados, y por encima el escaramujo de una rosa, se queda inmóvil, atrapado en una gota de Superglu.
Así fui haciendo bailarinas que se contonean prendidas de hilo de pescar desde la lámpara. Los brazos de cristal acogen hojarasca ocre, tostada, teja y rojo encendido. Como nidos para que el mirlo que vive en el jardín encuentre calor y nos cante al llegar los postres. El muletón, el mantel de ‘toile de jouy’ color chocolate, que se plancha una vez extendido para que ninguna arruga refleje la edad de los invitados. La cubertería antigua espera entre paños de algodón para lucir todo su brillo. Las copas, los platitos para el pan, los bajoplatos, las servilletas con una pizquita de almidón, para que no se desmayen sobre las rodillas. La vajilla del viejo Molino de la Cartuja, tiene miedo que la rocen porque dicen que ya no se encuentra repuesto. En el centro de la mesa se extienden calabazas de verdad, mezcladas con otras hechas de ganchillo, y con una de cerámica, que llego de Estados Unidos, con la palabra ‘grateful’. Granadas, membrillos, avellanas, nueces, bellotas, una vela grande color caramelo y otras pequeñas que declinan los colores de noviembre.
Aún faltan horas para que lleguen, pero sobre cada plato un tarjetón lleva anudado en terciopelo el nombre de cada comensal y en su reverso, con acuarela, el menú, que apenas varía. El vaho en las ventanas de la cocina nos aleja del exterior como si la casa fuese capullo, cobijo, refugio, para que nada malo pase. El olor que escapa del horno, a castañas, y orejones se mezcla con el café que vuelvo a servirme para despejar la mañana. Al pavo, aún le quedan horas para que la mantequilla le dore la piel. Las remolachas y la crema agria están listas para el Borsch. Voy cortando con la mandolina las manzanas y rociándolas con limón para colocarlas sobre el hojaldre.
En el espejo escribo con rotulador blanco gracias en los dos idiomas que se hablaran en este día. Y sobre la chimenea dejo las fotos de quien no podrá sentarse con nosotros hoy pero que nos acompañan siempre. Sé que mi relleno, ni la salsa de arándanos, será como la que recuerda. Nadie, nunca puede emular el sabor, el calor y la emoción, de una madre. Su recuerdo intacto llega a oleadas rememorando, entre pucheros, anécdotas de la infancia. Le veo entrar y salir, y entrar y salir a por un último recado, comprobar que la temperatura está bien en el comedor, elegir el mejor vino, anudarse y desanudarse el mandil, probar con la cuchara de madera, cambiarse, dudar sobre la corbata, pedirle a Alexa una canción cualquiera, prometer que después sacara la guitarra, llamar y contestar al teléfono y charlar riéndose con la familia del otro lado del Océano, picotear sabiendo que le reñirán como a un niño chico… Mirar la mesa y sonreír, mientras sus ojos y sus labios dicen gracias.
Entonces todo encaja. Los amigos van llegando. Igual que la memoria de todo lo que debemos agradecer. Con las manos unidas. Otro año. Cada día. Es Acción de Gracias.
- Colapso en Sagrajas (Badajoz) por la Navidad: retenciones de 4 kilómetros y accesos cortados ante la avalancha de visitantes
- Pepe Jerez, 10 años con mando en plaza
- Ya hay sentencia por el asesinato de Belén Cortés en Badajoz: condenados los dos menores a 6 años de internamiento y a 5 la adolescente como cómplice
- Se descuelga una guirnalda de la iluminación navideña en la plaza de España de Badajoz
- La Falcap propone dividir el Gran Desfile del Carnaval de Badajoz debido a la masiva participación
- La magia navideña de Óbidos dispara la demanda entre las familias de Badajoz
- Alfonso IX vuelve a Badajoz ocho siglos después con un monumento en su honor
- Un coche invade la acera y se empotra contra un árbol frente a la rotonda de los Corazones de Badajoz
