Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | EL CHINERO

Directora de La Crónica de Badajoz

Pocas luces (II)

Han tenido que caerse las luces del cielo para que Badajoz recupere su árbol

Las guirnaldas caídas en el suelo de la plaza de España.

Las guirnaldas caídas en el suelo de la plaza de España. / S. GARCÍA

La plaza de España de Badajoz luce iluminada como nunca. Habrá opiniones para todos los gustos, pero sin duda la idea de colocar un cielo de luces ha sido un acierto y ha conseguido llenar de Navidad un espacio tan abierto. Un acierto que se ha visto ensombrecido por un nuevo percance con los adornos cuando acababan de colocarse y a pocos días del acto de inauguración.

Las luces de Navidad en Badajoz parecen gafadas. Ocurrió el año pasado, lo recordarán, cuando el alumbrado navideño provocó que se desprendiese parte de la balaustrada del balcón de una vivienda en San Roque. Aquel fue el primer susto. Después vino el de las farolas María Cristina, en la plaza de España. Todavía no han sido repuestas. Y eso que el equipo de gobierno aseguró que estarían colocadas antes de que se estrenase el alumbrado navideño. No ha sido posible. Al parecer ha habido un problema con la fundición. Un año ha pasado desde que ocurrió. Desde luego que en esa fundición tienen un problema: de plazos.

También el año pasado se le ocurrió a alguien con no demasiadas luces utilizar la escultura del insigne Moreno Nieto en la plaza de Minayo para sujetar los cables de los adornos navideños. Si Moreno Nieto no hubiese sido de bronce, seguro que habría protestado, pues estuvo durante días más cableado que el Flautista de Hamelín.

Este año de nuevo ha habido percances con las luces de Navidad. Los adornos se colocaron con mucha antelación y en la avenida Ricardo Carapeto hubo que descolgar uno que amenazaba con caer al suelo por la fuerza del viento con el que sopló la borrasca Claudia. A otro de la misma avenida le ocurrió algo semejante días después. Pero lo más preocupante, por las consecuencias que pudo haber tenido, ha sido lo sucedido con el cielo de luces de la plaza de España. El resultado final es espectacular. Pero el mecanismo para sujetar los cables falló. A las pocas horas de ser colocados, se descolgaron los adornos y quedaron extendidos por le suelo como una maraña de luces. Suerte que no pasaba nadie por debajo. Minutos antes habían salido del ayuntamiento medio centenar de niños y la explanada donde ocurrió es un espacio de tránsito habitual para quien cruza la plaza en dirección al palacio consistorial, la calle San Juan, la farmacia o el servicio de Recaudación. Alguien que se supone que tiene luces suficientes decidió que la mejor solución para crear un cielo de luces en la plaza de España era sujetar las cadenetas a un cable que rodea la torre de la catedral. Aseguran en el ayuntamiento que una pieza estaba defectuosa. No debieron calcular bien el peso de las guirnaldas, porque después han decidido aligerarlo, para prevenir que vuelva a ocurrir. Tampoco se han colocado todas las previstas en el perímetro completo de la plaza. Solo se han instalado hasta la esquina de Muñoz Torrero, para prevenir que vuelva a ocurrir. Bien podrían haberlo previsto antes, como una prueba de carga.

La luces de Navidad en Badajoz están gafadas y eso que la empresa que se encarga de colocarlas es una firma de acreditada solvencia con contratos en ciudades de todo el mundo. Mal está quedando Ximénez. Para lavar su imagen -dicen- ha decidido regalar el árbol luminoso, que este año no se iba a colocar junto a la catedral. El cono de luces era y es una tradición en la Navidad de Badajoz que se iba a echar de menos. Muchos ciudadanos acuden a la plaza durante las fiestas para hacerse la foto en el interior de la estructura. Para qué quitar lo que funciona.

Han tenido que caerse las luces para que Badajoz vuelva a tener su árbol. Han tenido que surgir problemas con la altura de las carrozas para que algún iluminado decida cambiar los adornos del recorrido de la Cabalgata, de manera que no ocupan el ancho de las calles, sino que se han colocado en los extremos, en las farolas. Dos años seguidos en los que ha habido problemas con la iluminación. Confiemos en no escribir ‘Pocas Luces (III)’.

Tracking Pixel Contents