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Opinión | EL CHINERO

Directora de La Crónica de Badajoz

Dos 'onis'

La falta de información da lugar en demasiadas ocasiones a elucubraciones

Un Policía Nacional vigila la entrada a la calle Obispo, durante la intervencion de los Tedax en la Diputación de Badajoz.

Un Policía Nacional vigila la entrada a la calle Obispo, durante la intervencion de los Tedax en la Diputación de Badajoz. / Diego Rubio Paredes

Dos ‘onis’ se entregaron el viernes pasado al mediodía en la Diputación de Badajoz y alguien los confundió con dos posibles paquetes bomba. Oni: Objeto No Identificado. Para desentrañar lo que ocurrió a posteriori con las dos cajas hay que entender primero el decorado del escenario de una entrega de premios. La historia tiene más miga que gracia.

Los Premios Solidarios que organiza el Grupo Social ONCE (Organización Nacional de Ciegos) han simbolizado sus galas de entrega a lo largo de 2025 en una comunidad de vecinos donde la unión, las historias compartidas de cada casa y la generosidad conviven con la alegría de los presentadores, una fuente central, una bicicleta vintage que hace de atril y plantas y ventanas coloridas. No se apuren, lo van a entender todo. En este mismo mensaje de vecindad, de ayuda entre quienes viven en la misma escalera, se ha basado el obsequio navideño que la ONCE ha remitido a las instituciones. En concreto, contiene el timbre de una bicicleta. Los paquetes que llegaron a la Diputación de Badajoz procedían del País Vasco porque es donde se encontraba el stock de este material. Según explicaron desde la organización remitente, no representaban riesgo alguno. Eran cajas de cartón que, al abrirlas, se ponía en marcha un dispositivo electrónico con un mensaje institucional sobre la importancia de la cooperación y la solidaridad. Sendas cajas iban dirigidas a la presidenta de la diputación, Raquel del Puerto, y a su predecesor en el cargo, Miguel Ángel Gallardo. Fueron los vigilantes de seguridad quienes dieron la voz de alarma cuando, al pasar por el escáner, vieron que podrían contener material sospechoso. Peligroso. Por lo que pudieron ver con rayos X, daban el pego como paquetes explosivos. Las sospechas debían de ser fundadas, pues desalojaron a todos los trabajadores de la diputación y a los de los edificios de enfrente y vecinos de la calle Obispo y avisaron a los Tedax, que es la unidad especializada en desactivar artefactos explosivos. Desde el momento en que se produjo el desalojo, casi todo el mundo pensaba que aquello quedaría en nada. Cabía la posibilidad de que se tratase de una broma. De mal gusto, claro.

El peligro de la falta de información, en todos los órdenes de la vida, es que en demasiadas ocasiones da lugar a elucubraciones. De ahí la importancia de que las fuentes directas faciliten todos los datos importantes para impedir los bulos. Lo primero que trascendió, de manera oficial, es que se trataba de un solo paquete, dirigido a Gallardo. Para qué decir más. Rápidamente, enlazamos la amenaza de bomba con la situación política que atraviesa el ya exsecretario regional del PSOE, que había presentado el día anterior su renuncia tras el batacazo de su partido en las elecciones autonómicas. Llegamos a pensar que alguien había simulado un paquete bomba para ¿asustar? al que fuese presidente de la diputación, un cargo que dejó hace meses y, por tanto, ya no acude al lugar al que llegaron los paquetes.

Que en el escáner apareciese una imagen sospechosa se unió a que el paquete llegase a nombre de Gallardo, que ya no tiene despacho en la diputación, lo que duplicó el peso de la conjetura, máxime en un momento en el que al exsecretario general de los socialistas extremeños se le culpa de los malos resultados de su partido, que han decepcionado a sus electores.

El propio receptor se mostró sorprendido al conocer lo que estaba ocurriendo en la diputación, que inicialmente achacó a una «broma».

Finalmente, el suceso quedó en falsa alarma y, tras el susto, en anécdota. Lo ocurrido pone de relieve la prontitud con la que actuaron los vigilantes de seguridad de la sede de la institución provincial. Igual que fue una falsa alarma, pudo no haberlo sido. Pero evidenció además la importancia trascendental de ofrecer información completa de cuestiones que pueden dar lugar a distorsiones si no se contextualizan.

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