Opinión | La frontera
La historia de copo en Central Park
A mi alrededor, la quietud mantiene inmaculada la nieve. Perfecta. Espesa, alta, aún sin compactar
La mano se convirtió en un cuenco. Un movimiento suave, tímido como el copo que recibe. Acunado.
Parece, al caer, la flor seca del diente de león. Los “abuelitos” redondos, complejos. Las semillas se separan, creyendo que de verdad tienen alas, como les pasa a los aviones de papel de periódico. Mientras, se dejan llevar, el aire baila con ellas, y les levanta los brazos para hacerle cosquillas y bajan un poquito, y suben de golpe, como si su falda fuera un paracaídas, que se infla, y la carcajada estalla como los deseos que piden los niños. Los ojos cerrados, los labios soplan murmurando un sueño.
Sueñan a un lado, a otro, con ser una cometa en los cielos de verano. También los copos parecen aturullados, sin saber si seguir jugando al corre que te pilla con una ardilla, o dejarse querer, manoseados por los chicos que llegan al parque con zanahorias que serán nariz y botones que serán los ojos hasta que el sol los descosa para siempre, o, quizá, espolvorearse como el azúcar glass sobre un bollo de La Cubana.
Algunos se posaron en las ramas de los árboles un rato, para descansar. Y allí, estaba yo, debajo de un roble, esperando para presentarme, para saludarles, tendiéndoles la mano, y ya de paso, ver de verdad cómo son, si huelen como el congelador de casa o como una poesía sobre el invierno. Los cardenales y los arrendajos disimulan acercándose por si es con ellos con quien quiero hablar y por si llevo escondidas semillas para su merienda. Una ardilla, cotilla, se asoma desde el cedro de al lado. Pero yo solo espero, paciente, hasta que un copo se rinda.
A lo lejos la blancura se puntea con color, como en un cuadro de Seurat. Abrigos rojos, azules, trineos amarillos y gritos que resbalan cuesta abajo. A mi alrededor, la quietud mantiene inmaculada la nieve. Perfecta. Espesa, alta, aún sin compactar. Hace muchos años escuchaba un programa de radio que se llamaba 'Polvo de estrellas'. Si acercas la cámara puedes verlas, apretaditas para hacerse invisibles. Bajadas del cielo para redondear las aristas y embellecer los horizontes y los pueblos sin gracia, y hacer de modelo para Friedrich y Pieter Bruegel el Viejo.
A la izquierda descubro un sendero, abierto y cerrado de nuevo, como si se hubiera intentado pasar y al poco, el caminante se hubiera volatizado, o huido sobre sus propios pasos. Las farolas están iluminadas aunque es de día. Los brazos de los árboles, pesados, largos, con manos artríticas que se tocan entre sí queriendo anudarse, ser techo, túnel. Robles y olmos americanos, antiguos testigos de la historia y de los cuentos, cierran casi del todo la vista. Y el camino se va haciendo oscuro, hasta que no se adivina el final. El armario de Narnia.
Un poco más adelante está Alicia tomando el té con el sombrerero loco. No hay nadie que quiera subirse hoy a la estatua para una fotografía o para hacerle una carantoña. Y los gorriones que lo intentan resbalan por el bronce helado de su perfil. El estanque donde ella normalmente se entretiene mirando los barquitos, está helado y vacío. Por eso, un poco aburrida, no me quita ojo. Intrigada, como lo estaría yo, por ver a alguien, inmóvil, como si temiera espantar el silencio. La mano abierta lo recoge.
El copo cede, se abandona, cae, con resignación y a la vez con la dulzura del tiempo que sabe que ya ha pasado su tiempo.
El suspiro de un instante.
Un impulso, un indulto, y lo suelto elevándolo de nuevo, libre para que vuelva a ser. Belleza.
- Hallan el cuerpo sin vida del desaparecido en Badajoz en la pista de acceso a la barriada de Tulio
- El presunto asesino de David Salazar intentó ocultar el cuerpo descuartizado en una zona de vegetación
- Un detenido por su presunta implicación en la muerte del hombre desaparecido en Badajoz
- Se derrumba y confiesa': el detenido por la muerte de David Salazar admitió el crimen, según la plataforma Adonay
- Buscan a un joven desaparecido este domingo en Suerte de Saavedra en Badajoz
- El detenido por la muerte del joven desaparecido en Badajoz tiene una orden de desahucio de la panadería
- Asesinato de David Salazar: la rabia vecinal estalla en Suerte de Saavedra con pedradas a la policía
- Afloran restos andalusíes y bajomedievales en un solar del Casco Antiguo de Badajoz que albergará 19 viviendas
