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Opinión | Diario de Sol

Badajoz

Santa Semana

Hoy es miércoles y no pienso perderme el Vía Crucis en la plaza Alta. El año pasado grabé el vídeo, que se hizo viral gracias a esta Crónica, vimos cómo Jesús se movía, lo bajaban del paso y se lo llevaban escoltado por la policía de vuelta a su casa de la Concepción

Esperando a la Burrita en Ciudad de San Andrés.

Esperando a la Burrita en Ciudad de San Andrés. / LA CRÓNICA DE BADAJOZ

1978. Domingo de Ramos. Estreno calcetines calados blancos, con braguitas a juego, mi último vestido de callitos con tela de florecitas a juego. Mi madre no quería que a sus niños les cortaran las manos, por lo que estrenábamos prendas para lucirlas durante toda la semana.

Junto a mis primas que venían de Madrid, Mar y Gemma, y a las habituales de la época, nos pasábamos las horas viendo procesiones. Comiendo pipas y manzanas acarameladas que pasaban los vendedores antes de los desfiles y sólo se podían comprar en semana santa y en la feria de san Juan. ¡Qué ricas! Y a quince pesetitas, que para la época no estaba mal.

¡Nazareno, dame un caramelo! Qué cansinas éramos, pero qué infancia bella tuvimos.

Nos dejaban salir solas hasta la frontera de nuestro territorio, San Francisco, para ver pasar al Señor y a la Virgen.

Todos los años paraba la Soledad muy cerca para que los costaleros de entonces se tomasen la cervecita y unos bocatas de calamares en el kiosko familiar, Martínez.

Mi abuelo Pepe y algunos de mis tíos eran costaleros de la Soledad, y eso se notaba.

Lo más alucinante para nuestra edad infantil era la procesión del Silencio. Que nos dejasen estar hasta la madrugada despiertas y bajar hasta el Parque de la Legión que acogía el paso del Señor en una oscuridad absoluta, en la que sólo la luz de las velas que portaban los penitentes alumbraban nuestros ojos infantiles. El sonido de los bastones y los pasos de los nazarenos sin capirote nos dejaban absolutamente impactadas. Sin rechistar le dábamos un beso a la abuela Leo y a la cama.

Mi madre, cogida del brazo de tita Lola, no se perdía ni una procesión, su Soledad, por algo llevo su nombre, era su preferida.

-Como la Soledad de luto, ninguna.

Frase que repetían ella y mis tías todos los viernes cuando la seguían portando velas.

Es una madre a la que le han matado a su niño.

Los judíos siguen matando hijos e hijas de madres palestinas más de dos mil años después, incluso ahora pueden ahorcar a sus padres y madres con total impunidad.

Lo que daría yo por volver, aunque sólo fuese una noche a esa época, lo que daría.

Han pasado muchos años y muchas semanas santas vividas, algunas en mis mares de Cádiz, o de Portugal, en la casita del Bosque alentejana que tanto amo y en la que mi inspiración crea cuentos a mi compañera de cuarto, Sandra Salamandra, y me deja leer todos los libros del mundo.

Mi desapego a la religión es bien conocido. No puedo creer en una iglesia que olvidó que el mayor mandamiento no es otro que el del Amor, una iglesia que acoge abusadores de niños y niñas. No les creo.

Sí Creo en la gente que intenta que esto cambie y como mi hermano Tomás y su hijo, Tomás Torres III, intentan transmitirme su fe.

Tomás de nazareno.

Tomás de nazareno. / LA CRÓNICA DE BADAJOZ

Ellos Maristeros totales, rezan el padrenuestro con las manos hacia el cielo, y eso me conmueve mucho.

También la belleza de las imágenes, los mantos de las Vírgenes, el olor del incienso, las flores, la música de las bandas. Me emociono mucho, y si me veis llorando, es porque no puedo evitarlo. No me avergüenza confesarlo. En los conciertos también me pasa, y mi gente sabe que si no echo lagrimitas, es porque el grupo no es bueno.

Así que este 2026 comienzo el recorrido detrás de la Virgen de la Palma, literal.

La Virgen de la Palma.

La Virgen de la Palma. / LA CRÓNICA DE BADAJOZ

Llegando del finde portugués con mi maleta y la procesión en mi calle. Así que detrás de la banda, de la gente y escoltada por el coche de los municipales hasta mi casa.

Un rato después ya estaba en Ciudad de San Andrés, con una granizada bien rica del Muxu esperando que pasase la Burrita…

El lunes junto al ayuntamiento vimos pasar la procesión de los comerciantes, que hace años Teresa Benítez nos los abría y nos regalaba una vista especial.

Hoy es miércoles y no pienso perderme el Vía Crucis en la plaza Alta. El año pasado grabé el vídeo, que se hizo viral gracias a esta Crónica, vimos cómo Jesús se movía, lo bajaban del paso y se lo llevaban escoltado por la policía de vuelta a su casa de la Concepción.

Hoy, que ya es jueves haré un intensivo. Volveré a quedar con mi cuñada Leonor para ver salir al Cristo guapo, como le llama Carolina Yuste al de la iglesia de San Agustín. El año pasado vimos juntas la procesión, y nos dejaron entrar en la iglesia. Ella lo grabó todo y se dejó fotografiar con las chicas y chicos costaleros. Yo me hice fan de María Magdalena, la gran mujer que tanto tiempo fue denostada y que ya desfila por las calles junto a su Jesús.

Cada una vivimos nuestras creencias o no, a nuestra manera.

Pertenecer a mi familia, en la que hay credos diferentes, me ha hecho respetarlos todos y creer que el Amor debería ser lo más importante.

Amemos más y dejemos de matar.

Felices días y noches de esta Santa Semana.

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