Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | El Gran Tour de la Salud

Farmacéutica

Locura social

Estas inyecciones para bajar de peso de las que todo el mundo habla y comenta su gran efectividad no deben considerarse como un atajo estético, sino como herramientas creadas para transformar la salud del paciente crónico

Imagen recurrente de las inyecciones para adelgazar.

Imagen recurrente de las inyecciones para adelgazar. / LA CRÓNICA DE BADAJOZ

Asistimos a una verdadera locura social con las inyecciones adelgazantes. Estas inyecciones para bajar de peso de las que todo el mundo habla y comenta su gran efectividad no deben considerarse como un atajo estético, sino como herramientas creadas para transformar la salud del paciente crónico. Adultos con obesidad que no pierden peso con ejercicio y dieta, así como pacientes con problemas respiratorios y problemas de tipo cardiovascular, entre otros. Todos estos tratamientos deben ser supervisados por un médico, pues además se requieren consejos de cambios de estilo de vida.

No existe una "solución mágica", pero si me preguntáis si realmente funciona, la respuesta es sí.

Las inyecciones adelgazantes son medicamentos que existen en el mercado bajo diferentes marcas comerciales y estas sustancias lo que hacen es imitar a una hormona que nosotros cuando comemos fabricamos de manera natural. De tal forma que no actúan en un solo lugar del organismo, sino que actúan en cerebro, páncreas, estómago, intestino, tejido adiposo, centro de recompensa en el cerebro y en muchas rutas metabólicas que cambian por completo la respuesta del organismo. En el cerebro evitan los antojos, evitan el apetito. En definitiva, evitan el hambre por ansiedad. En el páncreas mejoran la respuesta de insulina y el control del azúcar y por eso se utilizan para tratar diabetes de tipo II.

En el estómago hacen más lento el vaciado y por eso la sensación de saciedad dura más tiempo, con lo cual las personas no tienen esa necesidad de estar comiendo todo el día, pues están llenas.

En el intestino y en el metabolismo modulan señales hormonales que impactan en el apetito, energía y regulación metabólica.

En la rodilla disminuyen la inflamación articular. En el hígado graso disminuyen la acumulación, porque se come bastante menos y se evita otro tipo de alimentos, como los ultraprocesados, snack, galletas. Este tipo de consumo ha hecho a la industria alimentaria tener que readaptarse a un nuevo tipo de consumidor más informado sobre la importancia del consumo de proteínas cuando están utilizando este tipo de medicamento, por ejemplo. Hablar de inyecciones para bajar de peso es no entender ni la mitad de la historia, pues estamos hablando de salud metabólica, señalización hormonal y de cómo interviene en algunas rutas metabólicas.

Hasta aquí todo son virtudes. Ahora bien, lo que nadie te explica ni te habla es del efecto rebote al dejar el tratamiento si no van acompañados de cambios en nuestra alimentación y cambiar hábitos en nuestra nueva forma de vida. Se debe cuidar la ingesta de proteínas, porque comer menos no siempre significa hacerlo mejor. Se deben mantener los músculos activos y no perder masa muscular, saber cuidar tu metabolismo y crear hábitos saludables. Por ejemplo, consumir entre 25/35 gramos de proteína por comida.

Al perder el apetito se come menos con lo que al comer muy poco se ralentiza el metabolismo. El único que protege tu metabolismo y glucosa es el músculo. Debemos garantizar ese aporte de proteínas que permitirá mantener el músculo que nos va a proporcionar junto con una alimentación equilibrada un metabolismo sano y buena composición corporal evitando ralentizar tu metabolismo, evitando el efecto tan temido de rebote con aumento de peso no deseado recuperando tejido graso. Alteraciones en ciertas rutas metabólicas con sus consecuencias no deseadas como que los niveles de azúcar no se curan con este fármaco. Sólo lo gestiona. Si no corriges la resistencia a la insulina de raíz, los niveles se disparan de nuevo.

Debemos hacer una llamada de atención no sólo a este tipo de "inyecciones adelgazantes", sino también a la toma de suplementos que también están de moda. ¿Sabemos distinguir los ciudadanos entre moda y necesidad biológica? Es una pregunta que debemos hacernos todos. ¿Necesitamos suplementos si llevamos una alimentación equilibrada? ¿Nos suplementamos porque me lo dijo mi vecina, mi amiga o se lo vi a una instagramer y me pareció que debía tomarlo?

A la hora de suplementarnos necesitamos una evaluación clínica hecha por un profesional de la salud con la correspondiente analítica. Se están viendo muchos casos de excesos de vitamina D, toxicidad que se presenta con cuadros de fatiga, vómitos, orina frecuente, presión arterial alta y daño renal irreversible. El consumo de vitamina D sin supervisión médica puede provocar cálculos renales, lo que lleva a ese daño renal.

Ahora que vienen días largos de sol, lo mejor que podemos hacer son actividades al aire libre, exponernos al sol entre quince y treinta minutos, pasear para fortalecer los músculos mejora la salud cardiovascular y potencia el bienestar mental.

Cada día es un regalo, no una garantía. Debemos ser amables con nuestro cuerpo, alimentarlo saludablemente, moverlo.

No hay que buscar respuestas para todo, pero sí debemos dejar que tu corazón vaya donde se llene de alegría, sabiendo que la salud física y mental esta ligada directamente a la nutrición y que ésta es un pilar esencial en la prevención y el tratamiento de la enfermedad.

¡Feliz semana!

Tracking Pixel Contents