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Opinión | Diario de Sol

Badajoz

Profesiones imposibles para futuros posibles

En esta historia no todos los monstruos nacen en la oscuridad, algunos se forman con malos hábitos repetidos, de la espesura de un aire que se hace irrespirable, de aguas que antes fueron cristalinas y ahora son casi fango

Con los autores del libro, Alejandro del Pino y Javier Pajuelo.

Con los autores del libro, Alejandro del Pino y Javier Pajuelo. / LA CRÓNICA DE BADAJOZ

Era la tarde del jueves 11 de junio, cuando invitada por Alejandro del Pino Tortonda, creador de los textos de un libro que firma en las imágenes Javier Pajuelo, me aventuré a cruzar el calor desde mi casa al Museo de la Ciudad Luis de Morales. Para mi asombro, mucha gente, dato que me hace feliz, porque cuando las personas que se dedican al arte se ven correspondidas en atención, visita de sus exposiciones y compra de sus obras, les damos sentido a sus creaciones.

A Javier del Pino le conocí el año pasado en la Feria del Libro de Badajoz. Personas con gustos literarios comunes acaban coincidiendo en la fila de su autor preferido. Graduado en Educación Primaria por la Universidad de Extremadura y en Educación Infantil por la Universidad Camilo José Cela y doctor en Información y Comunicación. Acababa de crear 'WorldsBuilder', plataforma de contenidos en la que reina la imaginación por encima de todo. Es un mundo en el que involucrar a todas las personas que forman parte de la comunidad educativa. Al profesorado que como él sueña en un tipo de educación diferente, a padres, madres y sobre todo atrapar en sus mundos imaginarios a niñas, niños, adolescentes. Y a mí, y a ti, que seguro crees que aún podemos cambiar el triste devenir de nuestro planeta.

Fue su marca, Constructora de Mundos, la que inició lo que se convertirá en una serie de álbumes ilustrados. El primero de ellos tiene un nombre tan bonito como su contenido, que da título también su exposición, 'Profesiones Imposibles para pintar Futuros Verdes'. Los textos, pura prosa poética, con los que adentrarte en un mundo onírico sin mapas, pero en el que puede aparecer un Vigía celestial que te ofrece su lomo y si lo acaricias volarás con él hasta la puerta de la Academia Esmeralda donde lo que ha de suceder aún no se ha escrito.

En esta historia no todos los monstruos nacen en la oscuridad, algunos se forman con malos hábitos repetidos, de la espesura de un aire que se hace irrespirable, de aguas que antes fueron cristalinas y ahora son casi fango. Saber cómo se convirtieron en pesadilla es la forma de reconocerlos e imaginar cómo no serán. Antes de ser Academia existían el Vigía Celestial, el Guardián de las Mareas y el Patrullero Verde. Si alguna vez te das cuentas de que hay algo que no ves, pero que tu corazón siente, es porque el Viento, las Aguas y la Tierra son cuidadas por estos seres ancestrales que fueron antes que la humanidad y continuarán cuando ya no estemos.

Llegado a este punto de la exposición llegó mi descubrimiento más bonito. Ser Traductoras de Animales y poder interpretar lo que nunca se dijo con palabras pero que las criaturas no humanas llevan siglos intentando que comprendamos. Docentes de árboles, para aprender antes de enseñar y comprender el ritmo lento de lo vivo. Pintores de Mundos posibles que en sus cuadros reflejen lo que podríamos llegar a construir en esta tierra nuestra. Iluminadoras de cuerpos celestes de galaxias no lejanas que cuidan y dan brillo a las estrellas, a los astros y guiarán por este firmamento nuestro a posibles viajeras que llegarán a Plutón y lo vestirán de destino, a Marte para amarte siempre o a los anillos de Saturno para bailarles. Cazarresiduos de la basura que la humanidad vamos dejando a nuestro paso inundando océanos y haciendo morir peces de colores.

Pulir nubes sería precioso. Tocarlas y descubrir que huelen a algodón rosa de ese que te encanta en la feria. Pandaquius de tierras de Vegas Bajas en las que los tomates saben a dulce tomate y van del verde al fucsia, al azul Cielo. Escuchadora de historias que ocurrieron en otras latitudes más al sur de las que huimos porque el sol cada vez se hizo más fuerte y acampamos en el Norte de los todos los Nortes. Navegante valiente de mares que fueron tierras y el deshielo de los polos convirtió en aguas saladas e inhóspitas.

Todas estas Profesiones Imposibles, y alguna inventada por mi pluma, para futuros verdes y otros azules oscuros casi negros, han sido ya imaginadas y relatadas.

Las imágenes que acompañan el relato son de Javier Pajuelo, docente, ilustrador y publicista, badajocense residente en el Bierzo con claras influencias del anime en sus creaciones,

Esta obra, libro & expo, se gestó durante dos años. En el primer año de vida fueron primero los textos de Alejandro. Los enviaba a Javier y éste iba creando un universo de imágenes en los que las referencias comunes iban del cómic manga al arte pop. El siguiente año, este 2026, lo están dedicando a la promoción. A la venta, comunicación y exposiciones. Para que les aplaudamos, sonriamos, visitemos, hagamos circular la economía con algún librito que nos regalemos. ¡No sólo de contemplación viven las personas que se dedican al arte!

Si quieres, hasta el domingo 28 de junio puedes zambullirte en esta preciosa muestra de arte pacense en el Museo de la Ciudad Luis de Morales, en pleno corazón del Casco Antiguo de Badajoz. Dos creadores a quienes deseo muchas obras y éxitos, que llegarán.

En Santa Catalina.

En Santa Catalina. / LA CRÓNICA DE BADAJOZ

Justito enfrente de este Museo volví el viernes a visitar la Arteria que riega de arte contemporáneo la plaza, el barrio Alto de nuestra ciudad, el espacio cultural Santa Catalina. Esta vez el color, la geometría, la naturaleza se han colado en las obras expuestas en esta antigua iglesia. Como dice en sus redes sociales: "La pintura puede seguir siendo un lugar para la esperanza, la evocación y el deseo de vivir juntos en armonía". Si además el título de la exposición es este poema, 104 de Emily Dickinson, que copio:

Un algo en un Día de verano

Mientras se consumen lentamente sus antorchas Que me solemniza.

Un algo en un mediodía de verano – Una profundidad – un Azul – un perfume

Que trasciende el éxtasis.

Y aún dentro de una noche de verano

Un algo tan arrebatadoramente brillante

Que yo aplaudo por verlo.

Vienes y aplaudes tú también

Seguro que encontrarás un hueco en este verano que parece haber llegado antes de tiempo, para dejarte transitar por azules, naranjas, verdes, rosas, con recuerdos arabescos y hacerte ese selfie con tu cuadro preferido y ser top en Instagram. Su creador, Patricio Cabrera, realizó esta muestra exprofeso para Santa Catalina. De Sevilla capital, y figura clave de la renovación en la pintura de los años de la movida musical madrileña y pictórica en la capital andaluza. No se quedó en los ochenta, sino que hoy continúa renovando su obra con nuevas formas en las que la libertad visual salta a nuestras retinas con brillo excepcional. Hasta el 23 de agosto puedes dejarte sorprender, ¿te atreverás? Arteria te espera.

Preguntitas que te dejo hasta el jueves que viene para que las reflexiones en la siesta… ¿Cómo imaginas el futuro que llega, que ya es? ¿A qué dedicarán sus vidas quienes nos releven en los quehaceres cotidianos? ¿Qué le gustaría ser, a tu yo del futuro? Te leo, si quieres. Que para algo somos dos, papel y web.

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