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Opinión | El Gran Tour de la Salud

Farmacéutica

Ponerse moreno no es saludable

El cambio de color en la piel en realidad es una señal de alarma, pues es una respuesta biológica ante el daño celular

Tenemos más conocimientos sobre las consecuencias de las largas exposiciones al sol y debemos actuar para prevenir.

Tenemos más conocimientos sobre las consecuencias de las largas exposiciones al sol y debemos actuar para prevenir. / LA CRÓNICA DE BADAJOZ

Ponerse moreno no es saludable. Lo siento porque quizás no es lo que quisieras escuchar: el bronceado saludable, simplemente no existe. El cambio de color en la piel en realidad es una señal de alarma, pues es una respuesta biológica ante el daño celular.

Y mira que a todos nos favorece vernos morenos. Yo pertenezco a una generación donde ansiábamos la llegada del verano porque eso significaba que las clases ya se habían terminado, que ya éramos libres para poder ir a las piscinas que por aquellos años se podían contar con los dedos de una mano en la ciudad de Badajoz. Los adolescentes de esa época podíamos elegir entre tres o cuatro piscinas: La Florida, el Tiro, Rio y los Montitos… alguna más se me escapa... en Ronda del Pilar había otra justo al lado de la muralla la piscina Conde.

Por aquellos entonces era frecuente ver en las piscinas como bronceadores, las cajas azules de Nivea y unas cajas de color naranja cuyo contenido era de color marrón oscuro muy densas que solían venderse como aceleradores del bronceado. Nos la aplicábamos con mucha generosidad por toda la extensión de nuestro cuerpo y cara. Eran tiempos donde se identificaba estar moreno con salud. Además se nos ocurrían cosas de la época como añadir gotas de yodo a la caja de Nivea para así conseguir acelerar el bronceado. En fin, cosas de aquellos años. Estoy convencida de que más de una persona esbozará una sonrisa recordando esos momentos donde el mercado no ofrecía ningún factor de protección solar, solo aceleradores del bronceado. Las playas también estaban llenas de estas cajas azules con más o menos bolladuras y al final del verano la arena ya formaba parte de la fórmula de esta crema impidiendo su apertura con facilidad.

La piel tiene memoria

Consecuencia de todos esos años vamos a llamarlo de ignorancia solar, es un envejecimiento excesivo de la piel (fotoenvejecimiento), envejecimiento prematuro de la piel por destrucción de las fibras de colágeno y elastina causada por los rayos UVA. En la mayoría de las pieles se observa una pérdida drástica de la elasticidad de la piel, lo que provoca flacidez y surcos muy marcados en las zonas expuestas. Consecuencia de aquella época es lo que llamamos piel de lagarto provocado por una sequedad extrema y textura áspera de la barrera cutánea. Aparecen también las temidas manchas solares que de repente empiezan a formar parte de nuestra vida y que no entendemos por qué nos salen. Ahora es cuando tenemos que decir: señores, la piel tiene memoria.

Afortunadamente, los tiempos han cambiado. Ya tenemos más conocimientos sobre las consecuencias de las largas exposiciones al sol y debemos actuar para prevenir, sí, para prevenir enfermedades como el cáncer de piel.

Por ello debemos utilizar un buen protector solar y reaplicarlo al menos cada dos horas de forma generosa, siendo su aplicación con más frecuencia si se suda o se está nadando. Busquemos productos que más se adecuen para nuestro tipo de piel y personalicemos las opciones teniendo en cuenta que debemos proteger la capa mas externa de la piel, la barrera cutánea. Debemos restaurar la barrera cutánea tras la exposición solar utilizando cremas ricas en ingredientes idénticos a los de la piel para sellar la humedad, cremas que lleven incorporadas en su formulación ceramidas (cemento celular de la barrera cutánea), ácido hialurónico que retiene el agua en las capas más profundas evitando la deshidratación de la piel, centella asiática o Pantenol que nos ayudará a calmar la inflamación y acelerará la regeneración celular y por supuesto cremas que lleven niacinamida, pues ésta va a estimular la producción natural de los lípidos cutáneos.

Erupciones cutáneas

No es de extrañar que después de largos años tomando el sol y sin saber por qué de forma repentina aparezcan erupciones cutáneas en algunas zonas del cuerpo e incluso de forma generalizada por todo el cuerpo provocando picor, escozor y enrojecimiento. Es lo que se conoce como alergia al sol. El organismo de alguna manera protesta y se defiende queriéndote decir que no lo puedes exponer más al sol. Quizás esa reacción de alergia se deba a algún tipo de medicamento que utilizas de forma habitual. Mira el cartonaje del medicamento y si ves un triángulo rojo con un sol parcialmente tapado por una nube y una leyenda que dice fotosensibilidad, ya sabes que esto puede ocurrir. Si tienes dudas sobre si tu medicación es fotosensibilizante o no, consúltalo con tu farmacéutico de confianza y él te ayudará a resolver todas las dudas.

Como novedad os contaré que este verano las últimas tendencias en cuestión de protectores solares son los protectores solares faciales en forma de sérum con formulas muy ligeras facilitando su reaplicación. Este formato de protección solar además de mantener a raya las radiaciones solares aporta tratamiento facial según las marcas, porque unos llevan agentes de hidratación, antioxidantes y sustancias reparadoras. Toda una novedad. Llega el mes de julio con el ritmo sereno de los días largos y las tardes sin prisas pero sin olvidar la salud de tu piel.

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