Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Cotidianidades

Badajoz

Los nueve funcionarios

Escribo de cosas que no entiendo solo por la indignación que me produce que por un enchufado que viene impuesto del Gobierno Central se queden sin trabajo nueve personas de aquí

La estatua de Porrina, en la plaza de la Soledad de Badajoz.

La estatua de Porrina, en la plaza de la Soledad de Badajoz. / Diego Algaba Mansilla

Empiezo este artículo sin haber leído todavía al columnista más visto y famoso de la semana y seguramente del mes, Mariano Rajoy. El artículo de Mariano Rajoy se ha hecho viral debido a su repercusión por haber tenido la ocurrencia de escribir que en la selección francesa de fútbol no jugaban franceses. Probablemente, la única intención que tuvo el expresidente, ahora columnista, fue decir una gracieta sin ninguna doble intención y sin la interpretación que han dado de su columna acusándolo de racista. Rajoy ha sido Presidente de Gobierno y, con ese pasado, al enfrentarse a una columna tiene que hacerlo desde la prudencia y tomando precauciones. Rajoy tiene que analizar sus palabras, el momento y su colocación en el texto como si tuviera encima de la mesa un tablero de ajedrez. En cualquier descuido que no proteja una pieza los rivales se abalanzan sobre ella ya sea un peón, una torre o la misma reina, como en este caso que su columna ha tenido tal recorrido que incluso ha llegado hasta Macron. Pienso que el texto de Rajoy puede ser una gracieta, aunque también puede ser que lo haya escrito a conciencia, es tan difícil saber lo que piensa un gallego.

Un expresidente no puede escribir como si fuera un simple funcionario, como uno de esos funcionarios a los que no se nombra en el llamado caso David Azagra, hermano del Presidente del Gobierno, los nueve funcionarios condenados son los verdaderos perdedores de esta historia. Este no es el caso de David Azagra, es el caso de los nueve funcionarios que son los perjudicados. Según he escuchado en la radio, la sentencia dice que al hermano del Presidente de Gobierno fue enchufado en la Diputación de Badajoz a través del Presidente de la Diputación Míguel Ángel Gallardo, a los dos los han inhabilitado, uno por 9 años y al otro por 18, lo que ocurre que este enchufe arrastra también a los que van a pagar las consecuencias. 9 funcionarios de los que no sabemos nada, de los que no se habla, no conocemos su historia lo que sabemos es que son los que se van a quedar sin su empleo y sueldo en la Administración Pública, desde el momento que se aplique la sentencia. Estos nueve funcionarios son los que van a pagar las consecuencias de que un día desde Madrid vino a trabajar, mejor dicho, a ocupar una plaza con un elevado sueldo el hermano del Presidente del Gobierno, según dice la sentencia, en una plaza creada para él, y que se va a llevar por delante nueve familias que se van a quedar sin empleo. Entre los nueve hay políticos como Ricardo Cabezas, el alcalde de Castuera y una concejala del Ayuntamiento de Olivenza que tampoco se podrán presentar durante esos nueve años a las elecciones.

Si a un funcionario, un superior le dice que haga una cosa, normalmente la hace a no ser que salte mucho de ojo. Si a un médico le dicen que además de sus 40 pacientes tiene que ver a los pacientes de un compañero que está de vacaciones, pacientes a los que no conoce, en el caso de que se le escape algo, por el cansancio del exceso de pacientes, el responsable no es el que haya ordenado que vea a más pacientes, el responsable es el médico. Si un auxiliar administrativo hace el trabajo de un celador porque el celador está de vacaciones o de baja laboral porque se lo dice su jefe, aunque el auxiliar esté haciendo funciones a las que no está habituado porque no son las suyas, y mete la pata ¿el responsable es el trabajador o quién se lo ordene? Cuando hay algún caso en la Administración que tiene consecuencias penales, muchas veces pagan por ellas el más débil, a David Azagra le da igual que le inhabiliten porque no trabaja en la Administración y no tiene pinta de hacerlo. El perjuicio que tiene su inhabilitación para él es el de la imagen que están dando.

Recuerdo hace muchos años que robaron armas en el polvorín del cuartel de Bótoa, y al final el único sancionado por aquello no fue ninguno de los mandos que tenían la obligación de que el recinto estuviera bien custodiado, el responsable fue el soldado de reemplazo que estaba en una garita.

Pero yo no soy Rajoy ni gallego ni tengo segundas intenciones en mis textos blancos y naif en los que solo escribo lo que veo, y no quiero ni me gusta escribir de sentencias judiciales que no entiendo, quiero escribir de Pedro Porro y de su abuelo, de Don Benito, de los domingos que Badajoz se queda vacío porque muchos de sus habitantes se va a las playas portuguesas en autobús cargados de sombrillas y neveras, esos autobuses que salen del aparcamiento de la iglesia de San José.

Quiero escribir del mundial de fútbol, de la gente que se pinta la cara con la bandera de España y se pone la camiseta de la selección y grita y se emociona en los bares, de la gente que en toda España agita la bandera española sea de derecha, de izquierda o sea de nada, excepto el Lendakari vasco y Otegui que dicen que son de la selección vasca. Quiero escribir de la unión de la gente, esa gente normal que se emociona con un gol, con el triunfo de su selección, quiero escribir del hermano pequeño de Lamine Yamal, de las casas donde ven los partidos en familia y se abrazan y se besan cuando marcan un gol, o de los que lo ven en el bar y se abrazan con desconocidos compartiendo la alegría del triunfo.

También quiero escribir de que han bajado las temperaturas y ya se puede salir a la calle, de los helados de los Valencianos, del concurso de desayunos, de las terrazas llenas, de las vacaciones, de los amores de verano, de los que van caminando por la calle, de los que trabajan, de Badajoz, de Pedro, el de la Buhardilla y con el que he quedado para escribirle un artículo por su jubilación. Quiero escribir de las verbenas populares, del bar Europa en el polígono de la Paz donde ven todas las mañanas por televisión los encierros de San Fermín, quiero escribir de las serpientes de verano que cada vez hay menos porque ahora siempre hay noticias, quiero escribir de fotografía, de la Plaza Alta, del flamenco, del Porrina y su estatua, quiero hablar de todo eso, así que no sé qué hago hoy escribiendo de sentencias judiciales, de cosas que no entiendo solo por la indignación que me produce que por un enchufado que viene impuesto del Gobierno Central se queden sin trabajo nueve personas de aquí. No sé qué hago escribiendo de esto. Necesito unas vacaciones.

Tracking Pixel Contents