Opinión | A mesa puesta
Cafetería Río: cuchareo, tertulia y tradición
Sus horarios son incombustibles. Solo cierra la tarde de Nochebuena. Esa continuidad se hizo especialmente visible durante la pandemia, cuando siguió prestando servicio a sanitarios, miembros de las fuerzas de seguridad y trabajadores de la construcción que continuaban en activo

José Luis Iniesta y su hijo José Luis. / Grupo Río
José Luis Iniesta nació en Sevilla, frente a la capilla del Baratillo y cerca de la Maestranza. Su padre lo hizo hermano de la Virgen de la Piedad al día siguiente de nacer y, desde su casa, escuchó desde niño los clarines de la plaza. Aquella cercanía al mundo taurino terminaría acompañándolo también en Badajoz. Estudió Gerencia de Hostelería y Turismo en Madrid, se formó en el extranjero y trabajó en el Hotel Carlton, el Eurobuilding y El Montico de Tordesillas.
Llegó por primera vez a Badajoz para inaugurar el Gran Hotel Zurbarán como jefe de recepción y subdirector. Tras varias etapas profesionales regresó a la ciudad como director del propio Zurbarán y, en 1976, se involucró en la compra del Hotel Río, al que permaneció ligado hasta su fallecimiento, en noviembre de 2020.
Para entonces, su hijo José Luis llevaba tiempo implicándose en la actividad diaria y conociendo desde dentro el funcionamiento del hotel y la cafetería. Tras la muerte de su padre quedó al frente del negocio, dando continuidad a una forma de entender la hostelería construida durante décadas, pero afrontando también las necesidades de una nueva etapa. Ese relevo generacional, entre experiencia y renovación, ayuda a comprender la permanencia del Río.
La Cafetería Río forma parte del hotel, pero nunca ha dependido únicamente de sus huéspedes. Tiene vida propia y una clientela procedente de todos los barrios de Badajoz. A sus mesas acuden vecinos, familias, profesionales, viajantes, trabajadores, también desde Portugal y grupos turísticos, entre ellos algunos de origen chino. Es la cafetería del hotel y, al mismo tiempo, una cafetería de ciudad.
Su cocina se apoya en el recetario tradicional, en el cuchareo y en los guisos de siempre. No persigue artificios, sino sabores reconocibles y elaboraciones que necesitan tiempo, fondo y oficio. Cocidos, lentejas, judías, arroces, patatas guisadas y sopas de ajo forman parte habitual de una propuesta que defiende la cocina caliente y doméstica.
Junto a ellos aparecen las manitas de cerdo, el rabo de toro estofado o las carrilleras, además de chuletas de cordero extremeño y distintas piezas del cerdo ibérico. La despensa regional está presente a través del jamón, el lomo doblado, los quesos de oveja y la Torta de la Serena. Son productos que llegan a la mesa con naturalidad porque pertenecen a la identidad de la casa y de Extremadura.
Los desayunos constituyen otro de sus grandes distintivos. Tostadas como las de siempre, buenos aceites, tomates de la tierra y jamón ibérico acompañan una oferta en la que las migas extremeñas son una de sus grandes banderas. Muchos clientes atraviesan la ciudad para comenzar allí la mañana o encontrarse con quienes ocupan desde hace años las mismas mesas.
Esa fidelidad también se percibe en las reuniones periódicas. Todos los martes, la Peña del Cordero se encuentra en el Río para degustar la cocina de la casa. A ella se suman reuniones de ganaderos, grupos de amigos y clientes que han convertido la cafetería en parte de su rutina. Más que limitarse a servir desayunos y comidas, el establecimiento ha tejido durante décadas una relación cercana con sus clientes.
El menú ejecutivo resume con claridad su filosofía. Cambia cada día, pero conserva una norma: entre los primeros siempre hay algún plato de cuchara. Cocidos, lentejas, judías, arroces, patatas guisadas o sopas de ajo se alternan con otras propuestas pensadas para quienes buscan una comida completa, variada y reconocible durante la jornada laboral.
No es una versión menor de la carta, sino una cocina diaria que exige organización, variedad y constancia. Por ella pasan profesionales, viajantes, huéspedes y clientes habituales que saben que cada jornada encontrarán una propuesta distinta sin que la casa pierda su personalidad. El menú ejecutivo ha sido una de las vías por las que el Río ha mantenido una relación continua con la actividad laboral y comercial de Badajoz.
Sus horarios son incombustibles. Solo cierra la tarde de Nochebuena. Esa continuidad se hizo especialmente visible durante la pandemia, cuando siguió prestando servicio a sanitarios, miembros de las fuerzas de seguridad y trabajadores de la construcción que continuaban en activo. Aquella decisión reflejó una manera de entender la hostelería: permanecer disponible cuando la ciudad lo necesita.
La relación con el mundo taurino nace en la biografía de José Luis Iniesta, pero encontró en Badajoz una expresión colectiva. Durante las ferias de San Juan, la Cafetería Río ha sido lugar de encuentro para toreros, ganaderos, aficionados y profesionales de la fiesta. Sus mesas y su barra han acogido conversaciones sobre carteles, ganaderías, faenas y todo cuanto sucede en la plaza.
En esos días, la cafetería se convierte en una prolongación social del festejo. Los desayunos, los aperitivos y las comidas reúnen a quienes llegan desde distintos lugares, mientras las tertulias taurinas mantienen vivo el ambiente más allá del coso. Esa vinculación no responde a una decoración ocasional, sino a una tradición sostenida durante años.
El pasado mes de mayo, la Cafetería Río cumplió cincuenta años de la mano de la familia Iniesta. El aniversario confirma su permanencia, pero su verdadera historia está en los platos de cuchara, en las migas, en los productos extremeños, en la fidelidad de su clientela y en un relevo generacional que ha sabido conservar la identidad de la casa y mantenerla viva ante los cambios de la hostelería y de la propia ciudad.
- Dos vehículos implicados en un accidente en la salida de Badajoz hacia Corte de Peleas
- Un hombre herido en un accidente de tráfico a la altura de Bótoa en Badajoz
- Cinco vecinos de Badajoz, investigados por robar 1.500 kilos de fruta y venderla en mercadillos
- Dos personas atendidas en Badajoz por problemas visuales tras observar el eclipse
- Así será la gran transformación en las laderas de la Alcazaba con más de 4 millones de euros de inversión
- La hamburguesería Origen adelanta su cierre definitivo en Badajoz
- El Fuerte de San Cristóbal en Badajoz se llena de estrellas con tres actividades gratuitas este fin de semana
- José Antonio Casablanca, concejal de Cultura de Badajoz: 'Más que sequía cultural, yo diría que tenemos una lluvia intensa
