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En Mislata

Un 'estafador del amor' despluma 70.000 euros a una vecina de Valencia

La Policía Nacional detiene a dos hombres, uno de ellos la pareja de la víctima, acusados de engañar a mujeres haciéndoles creer que tenían una relación obteniendo más de 100.000 euros de beneficio

Un agente de la Policía Nacional en una imagen de archivo.

Un agente de la Policía Nacional en una imagen de archivo. / EP

Abraham Pérez

Valencia

Captaba a sus víctimas a través de las redes sociales, principalmente mujeres vulnerables que atravesaban momentos complicados. Para ganarse su confianza, se mostraba como una persona empática y, una vez conseguido, las manipulaba psicológicamente y las convencía para que le hicieran bizums o transferencias alegando problemas personales o hechos sobrevenidos.

De esta manera logró engañar a varias mujeres, entre ellas una vecina de Mislata, obteniendo beneficios de más de 100.000 euros. Por estos hechos, la Policía Nacional ha detenido a un hombre de 45 años acusado de un delito de estafa continuada, blanqueo de capitales y violencia de género. En el caso de la víctima valenciana, también ha sido detenida la verdadera pareja del estafador, de quien se tiene la sospecha que actuaba como cómplice en el fraude.

Mujeres con "ánimos mermados"

Según informa la Policía Nacional en un comunicado, el 'estafador del amor' buscaba un perfil en sus víctimas en las que su situación personal y ánimo estaban mermados por estar pasando por una enfermedad, con las que establecía relaciones personales dotadas de cierta profundidad y se ganaba su confianza mediante la comprensión y empatía.

De este modo, creaba el clima perfecto para luego solicitarles cantidades de dinero, aludiendo a problemas personales o necesidades sobrevenidas. Para convencerlas, las manipulaba psicológicamente, "argucias que calaban aún más en las mujeres".

Los hechos salieron a la luz después de que una de las víctimas denunciara los hechos al darse cuenta de que lo que pensaba que era un préstamo desinteresado a quien era su novio no era más que una estafa. A raíz de esta denuncia, los investigadores localizaron a otra perjudicada, una mujer de 44 años residente en Mislata.

Se hacía pasar por familiares

Esta víctima, que estaba pasando por una difícil situación personal y una dura enfermedad, había mantenido una relación sentimental -vía online- con el investigado durante dos años. Jamás se habían visto en persona, pero se comunicaban mediante mensajes y teléfono asiduamente. Tras ganarse su confianza, el estafador le solicitó ingresos por valor de 70.000 euros. Cuando los agentes contactaron con esta mujer, la misma no daba crédito al pensar que esta persona, a la que habría considerado su pareja, le había estafado.

El papel de su verdadera pareja sentimental era cubrir los engaños que este hacía a las víctimas y para ello se hacía pasar por su hermana o prima, contribuía con sus coartadas y respaldaba sus mentiras, incluso se mensajeaba con las víctimas llamándolas cuñadas y tratando de dar veracidad a las historias creadas.

Los agentes han constado que la mayor parte del dinero estafado se destinaba a la compra de sustancias estupefacientes, realizar operaciones de comercio de alto riesgo y a la adquisición de bienes materiales como un vehículo.

Fingió un secuestro

Para los investigadores es significativo la vulnerabilidad buscada en las víctimas, perfiles más fáciles de engañar por estar pasando por problemas de salud o procesos psicológicos, lo que le facilitaba obtener la plena confianza de ellas para luego plantear una serie de engaños, todos con la finalidad de obtener ingresos económicos, que recibía mediante bizum o transferencia.

Primero establecía lazos emocionales con las mujeres, no solo a través de las redes sino que con alguna víctima llegó a quedar personalmente. En un principio se mostraba sincero, relatando un oscuro pasado fruto de errores juveniles, para a continuación presentarse como un hombre muy comprensivo y paciente de acuerdo con los momentos y dificultades por las que pasaban las víctimas dadas sus circunstancias personales.

Ellas, en todo momento, creían que con los ingresos estaban ayudando a la que consideraban su pareja, quien unas veces planteaba haberse arruinado con inversiones y necesitar dinero para volver a invertir (ya que previamente había presumido de ser buen operador), experto en compra y venta de activos, y les mostraba pantallazos de sus ganancias.

Otro de los engaños detectados por los investigadores fue fingir que había sido secuestrado y solicitó dinero urgente para su supuesta liberación. Asimismo, manifestó haber entrado en prisión y estar en un módulo de aislamiento cuando desaparecía o perdía el contacto, aludiendo también a la necesidad de dinero porque si no lo iban a matar y en otras ocasiones la necesidad económica surgía por problemas con la hipoteca y su casa.

No se descartan nuevas víctimas

Tras recopilar todos los datos e investigar los distintos casos, los agentes llevaron a cabo las detenciones. Al hombre se le investiga por un delito de estafa continuada, blanqueo de capitales y violencia de género, mientras que su compañera sentimental deberá responder ante la autoridad judicial por un delito de estafa continuada.

La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas víctimas, por lo que los agentes instan a que quien haya sufrido hechos parecidos a los expuestos denuncie ante las autoridades

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