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Técnica experimental

¿Puede un sueño ayudar a resolver tus problemas? Un estudio demuestra que los estados oníricos pueden "manipularse" para resolver dilemas

Un equipo de investigadores estadounidenses logra diseñar un protocolo para interferir en la fase REM de los sueños y estimular la resolución de rompecabezas

Persona durmiendo, en una imagen de archivo.

Persona durmiendo, en una imagen de archivo.

Valentina Raffio

Barcelona

El creador de la tabla periódica, Dmitri Mendeléiev, dijo que la idea de ordenar todos los elementos químicos de la naturaleza en un organigrama se le ocurrió durante un sueño. También hay quien dice que científicos de la talla de Albert Einstein, Thomas Edison, Nikola Tesla y Richard Feynman utilizaban con frecuencia la estrategia de trasladar al mundo onírico problemas imposibles de resolver con los ojos abiertos. ¿Pero qué hay de cierto detrás de estos relatos? ¿Pueden realmente los sueños ser un terreno fértil para resolver problemas? Y de ser así, ¿podemos hacer algo para favorecer esta dinámica? Un curioso estudio experimental arroja por primera vez una respuesta empírica a estas preguntas y, contra todo pronóstico, demuestra que la "ingeniería del sueño" no solo existe sino que funciona.  

Un equipo de investigadores de la Universidad Northwestern, en Estados Unidos, ha logrado diseñar un protocolo para influir en el contenido de los sueños y estimular la resolución creativa de problemas durante la fase del sueño REM. Su trabajo, explican, se basa en una pregunta sencilla pero tremendamente intrigante. ¿Y si dormir no fuera solo una pausa del cerebro sino parte una activa del proceso de pensamiento? Según relatan estos científicos en un artículo publicado este jueves en la revista 'Neuroscience of Consciousness', su trabajo demuestra de forma empírica que la exposición a ciertos estímulos durante el sueño puede reactivar la búsqueda de soluciones a problemas no resueltos y hasta aumentar la probabilidad de encontrar soluciones creativas durante el despertar.

Experimento onírico

El experimento se llevó a cabo con 20 personas con experiencia en sueños lúcidos. Es decir, en personas que afirman ser conscientes de estar soñando mientras ocurre, que pueden influir en su estado onírico y que al despertar suelen recordar lo que ha ocurrido mientras dormían. Para este estudio, cada uno de los participantes, estando despierto, tuvo que intentar resolver una serie de rompecabezas complejos mientras oía un sonido específico. En la mayoría de casos no lo lograron. Y es ahí donde empieza la parte divertida. Al irse a dormir, los investigadores monitorearon la actividad cerebral de estas personas y, justo cuando detectaron que habían entrado en la llamada fase REM, donde la actividad cerebral suele ser más intensa, reprodujeron exactamente el mismo sonido que habían oído cuando intentaban resolver los rompecabezas. ¿El resultado? Sus cerebros se pusieron a trabajar aún estando dormidos.

Los investigadores lograron influir en los sueños de 20 personas reproduciendo sonidos asociados a la resolución de rompecabezas para activar la búsqueda de soluciones mientras dormían

Los resultados de este experimento sorprendieron incluso a los investigadores. Y es que resulta que al despertar, cuando los participantes empezaron a relatar sus sueños, en hasta el 75% de los relatos se incluían elementos relacionados con los problemas no resueltos como, por ejemplo, imágenes, escenarios o ideas parciales. Según relatan los expertos, en la mayoría de casos las personas no habían tenido representaciones literales ni del problema ni de las soluciones sino de asociaciones simbólicas relacionadas con la resolución del problema. Los análisis indican que un 42% de los rompecabezas activados durante el sueño mediante estímulos de sonido consiguieron resolverse. En muchos casos, además, la probabilidad de resolver los problemas relacionados con los sueños se duplicó tras la noche de descanso.

El experimento reveló que el 75% de los relatos de los participantes incluían elementos relacionados con los problemas no resueltos y un 42% de los rompecabezas se resolvieron durante el sueño

Más allá de los rompecabezas, el estudio abre la puerta a futuras aplicaciones en campos como la creatividad, el aprendizaje y la regulación emocional. Si se confirma que los sueños cumplen funciones cognitivas esenciales, el sueño podría pasar de considerarse un simple descanso a verse como un proceso activo clave para la salud mental y el bienestar. Aunque, según matizan los autores de este trabajo, antes de confirmar o descartar esta hipótesis habrá que analizar más a fondo este fenómeno y estudiar otros factores que pueden influir tanto en el sueño como en la capacidad de influir en problemas. Por ahora, pese a todo, parece que la ciencia empieza a dar respaldo a la filosofía de que a veces la mejor forma de avanzar no es pensar más sino dormir mejor.

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