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'Mujeres por Almaraz' alzan la voz por el mantenimiento de la central nuclear

Más de 2.000 mujeres de la comarca se han movilizado ya para defender el empleo, la igualdad de oportunidades y el desarrollo territorial. Reivindican la continuidad de la Central Nuclear de Almaraz y el activismo social y transformador de las mujeres en el futuro de Extremadura y de España

Mujeres del Campo Arañuelo se trasladaron a Madrid y protestaron en la puerta del Ministerio de Igualdad en contra del cierre de la central de Almaraz.

Mujeres del Campo Arañuelo se trasladaron a Madrid y protestaron en la puerta del Ministerio de Igualdad en contra del cierre de la central de Almaraz. / El Periódico Extremadura

Redacción

Campo Arañuelo

En estos días de movilizaciones en torno al 8 de Marzo, la reivindicación de igualdad adquiere en la comarca cacereña de Campo Arañuelo un matiz propio: el derecho a decidir el futuro sin tener que marcharse. Más de 2.000 mujeres integradas en el grupo ‘Mujeres por Almaraz’ han decidido dar un paso al frente para situar en el centro del debate público una cuestión que consideran inseparable de la agenda feminista: la autonomía económica y la supervivencia del territorio.

El colectivo, nacido en el seno de la plataforma ‘Sí a Almaraz, Sí al futuro’, agrupa a ocho asociaciones femeninas de la zona (la Asociación de Amas de Casa Pórtico de Extremadura, la Asociación de Mujeres San Bernardo, la Asociación El Encuentro de Almaraz, la Asociación de Mujeres de Peraleda de la Mata, la Asociación de Fibromialgia, FEAFES Navalmoral de la Mata, la Asociación Río Tiétar y la red Women in Nuclear-WiN). Además, se inspira en experiencias internacionales como ‘Mothers for Nuclear’, que logró influir en la continuidad de la planta de Diablo Canyon en California.

Su hoja de ruta ha incluido una acción reivindicativa el 11 de marzo en Madrid, donde han entregado en mano a la ministra Ana Redondo una carta para visibilizar a las mujeres del Campo Arañuelo en el transcurso de una breve reunión que ha mantenido con las portavoces el movimiento.«La igualdad no puede sostenerse sobre la incertidumbre ni sobre la pérdida de oportunidades. Y sin autonomía económica no hay igualdad efectiva», le han trasmitido a la titular de Igualdad.

El argumento central es claro: la central nuclear de Almaraz no es solo una infraestructura energética, sino el principal motor económico de la comarca. La planta produce en torno al 7% de la electricidad que consume España, genera unos 4.000 empleos directos e indirectos en Extremadura y aporta alrededor de 100 millones de euros anuales a la economía regional. Su cierre, previsto a partir de 2027, comenzaría a ejecutarse en los próximos meses, con el consiguiente impacto en el tejido empresarial y social de la zona.

Desde Mujeres por Almaraz subrayan que su posicionamiento no es una defensa genérica de la energía nuclear, sino la defensa concreta de una instalación segura, eficiente y esencial para la estabilidad de la comarca.Porque para muchas mujeres, el debate no es abstracto. «¿Qué clase de igualdad es aquella que obliga a abandonar la propia tierra para poder ejercerla?», plantean en su misiva. La pregunta conecta con una realidad lamentablemente bien conocida en el mundo rural extremeño: la salida constante de jóvenes en busca de oportunidades y el riesgo de despoblación.

«La falta de oportunidades, el debilitamiento del tejido productivo y la salida constante de mujeres jóvenes del mundo rural deben formar parte del centro de cualquier agenda feminista comprometida con la justicia social», argumentan en la carta, al tiempo que apelan a la ministra y a su responsabilidad para promover un diálogo que incorpore la voz de las mujeres del territorio afectado.

Asimismo, recuerdan que no es la primera vez que desde la plataforma intentan trasladar su preocupación al Gobierno, ya que han escrito previamente solicitando reuniones a la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, así como a la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, competente directa en esta materia. E incluso los alcaldes de la zona hicieron llegar una carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, desplazándose personalmente a La Moncloa con la voluntad de abrir un cauce de diálogo, sin que hasta ahora ese diálogo hubiera sido atendido.

Por ello, las mujeres exigen ser «interlocutoras, protagonistas y aliadas en la construcción de un modelo que combine sostenibilidad ambiental con justicia territorial y social» y no un daño colateral de decisiones tomadas lejos de aquí y acuden a la ministra con la esperanza de que ese diálogo se haga realidad en una decisión que marcará el futuro de miles de familias. 

En este 8M, las pancartas no hablan solo de brecha salarial, techos de cristal o conciliación, sino además de territorio. La igualdad también se juega en el mapa. Y ese mapa, en el norte de Extremadura, tiene un nombre propio: Almaraz.

La ministra Ana Redondo recibió en esta ocasión a las representantes de la plataforma, atendió sus reivindicaciones para el mantenimiento de la actividad de la central y se comprometió a trasladarlas a la ministra Aegesen, que hasta ahora se ha negado, igual que la vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Diaz, y el presidente Pedro Sánchez, a escuchar a este colectivo. Las mujeres exigen ser «interlocutoras, protagonistas y aliadas en la construcción de un modelo que combine sostenibilidad ambiental con justicia territorial y social» y no un daño colateral de decisiones tomadas lejos de aquí.

“En un contexto internacional como el actual marcado por la guerra de Irán se pone de manifiesto, según este colectivo de mujeres, que nucleares como la de Almaraz son más necesarias que nunca para garantizar la seguridad de suministro, precios asequibles y la autonomía e independencia energética de España y Europa.La energía nuclear garantiza siempre, pero aún más en momentos de incertidumbre internacional, un precio de la luz estable y mucho más barato que el proveniente de otras fuentes como el gas que está disparando los precios para los consumidores domésticos y para las empresas e industrias. “Por eso y por nuestro futuro, Mujeres por Almaraz llamamos a la reflexión al Ministerio para la Transición Ecológica, solicitando que cuando reciba del CSN el informe técnico sobre el mantenimiento de Almaraz apruebe la continuidad de la central hasta 2030 y acabe con esta incertidumbre a la que está sometiendo a Extremadura y a España”.

TRES PERFILES DE MUJERES POR ALMARAZ

Virginia Aizkorbe: educación, lectura y voz femenina por el territorio

Docente de formación, licenciada en Filología Hispánica y graduada en Educación Primaria, en el perfil de Virginia Aizkorbe confluyen educación, cultura y compromiso cívico.

Durante cuatro años dirigió el Plan de Fomento de la Lectura de Extremadura, coordinando proyectos culturales de alcance regional y trabajando de manera transversal con distintos sectores sociales. Esa experiencia en la articulación de redes y en la construcción de relato público le ha llevado a ser una de las caras visibles de ‘Mujeres por Almaraz’.

Desde ese papel, representa a mujeres y familias vinculadas a la central y a la comarca. «Desde Mujeres por Almaraz, consideramos que en un contexto internacional como el actual marcado por la guerra de Irán se pone de manifiesto que nucleares como la de Almaraz son más necesarias que nunca para garantizar la seguridad de suministro, precios asequibles y la autonomía e independencia energética de España y Europa», explica.

María Jesús Lapeira: vocación nuclear en clave de mujer

Ingeniera industrial, Almaraz ha sido el escenario del desarrollo personal y profesional de María Jesús Lapeira durante más de dos décadas. A lo largo de estos años ha participado en algunos de los proyectos técnicos más relevantes de la instalación, un recorrido que refleja la evolución tecnológica de la planta y el compromiso de varias generaciones de profesionales que han construido su trayectoria en torno a ella.

Como cuenta en sus propias palabras, «hace años fui la única mujer que formó parte del relevo generacional de la planta y, con el tiempo, he sido testigo de cómo este sector, tradicionalmente masculino, ha ido incorporando cada vez más mujeres en puestos técnicos y de responsabilidad. Para mí, Almaraz no es solo mi lugar de trabajo, sino el entorno en el que se ha desarrollado mi vida adulta y mi proyecto personal de vida, como el de otras tantas mujeres y familias».

De hecho, en paralelo a su carrera, ha tenido a sus tres hijos y, en su tiempo de ocio, disfruta de aprender idiomas, del baile y las actividades al aire libre como su forma de desconexión.

Marisa Alarza: periodismo con raíces extremeñas y defensa de oportunidades en la España vaciada

Marisa Alarza inició en Radio Navalmoral su trayectoria profesional de más de tres décadas ligada a los medios de comunicación de Extremadura. En la actualidad ejerce como profesora y miembro del patronato de la Fundación Concha, manteniendo así su vínculo con la vida cultural y social de la zona.

En Extremadura también ha construido su proyecto personal. Casada y madre de dos hijos, ha vivido de cerca una realidad que comparten muchas familias de la región: la salida de sus hijos en busca de oportunidades laborales fuera de su tierra. Una experiencia que ha reforzado su compromiso con el desarrollo y el bienestar de esta llamada España vaciada.

Desde esa convicción participa en el movimiento ‘Mujeres por Almaraz’. «La falta de oportunidades y la salida constante de mujeres jóvenes del mundo rural deben estar en el centro de las preocupaciones de cualquier agenda feminista comprometida con la justicia social. Queremos que Almaraz continúe activa para garantizar el futuro de la comarca, de miles de jóvenes, hombres y mujeres que no quieren abandonar su tierra», argumenta.

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