Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

ENTREVISTA | Marina Hernández Campos Artesana quesera y emprendedora propietaria de “Quesos Marina”

“Recogemos cada día la leche, algo clave porque nuestros productos son frescos y esto marca la diferencia”

Desde Tierras de Granadilla a la capital extremeña, Marina Hernández Campos ha vinculado su experiencia profesional como cabrera a la elaboración de quesos artesanos de leche fresca de cabra, un producto único y versátil que le permite ofrecer una amplia gama de quesos, así como yogures kilómetro cero.

Marina Hernández Campos, artesana quesera y emprendedora propietaria de “Quesos Marina”

Marina Hernández Campos, artesana quesera y emprendedora propietaria de “Quesos Marina” / Javier Cintas

En una economía global donde prima la productividad y el crecimiento máximo, ¿por qué apostó por poner en marcha desde cero un proyecto vinculado a la artesanía en Mérida?

Para mí no fue desde cero, fui cabrera antes. Había regentado una quesería en mi pueblo, Palomero, en Tierras de Granadilla. Fue ahí donde aprendí todo lo relacionado con el mundo del queso y de la leche. Me gustó tanto que posteriormente decidí cambiar de aires. Busqué una quesería de alquiler y la encontré en Mérida, donde, además, tuve la oportunidad de localizar en la zona a un ganadero que me quiso servir leche de cabra.

Elaborar quesos artesanos requiere de especial cuidado y dedicación. ¿Cómo ha conseguido abrirse hueco en un sector, como el quesero, de amplia oferta?

Es difícil, porque nosotros, además, elaboramos poca cantidad. Pero cuando a la gente le gusta el producto lo tenemos todo logrado. Al final es el mismo público el que va dando a conocer nuestros quesos gracias al boca a boca. Es así como hemos logrado tener nuestros clientes.

Conseguir un producto único implica, también, controlar todo el proceso. ¿Cómo obtiene la materia prima, la leche, para los quesos?

Contactamos con el ganadero gracias a COOPRADO, una cooperativa del Casar de Cáceres. Llevo ocho años trabajando con él. Tiene su explotación en Arroyo de San Serván. Vamos todos los días nosotros a por la leche, algo clave porque nuestros productos son frescos la mayoría y en curados la calidad de los mismos la aporta el que la leche sea fresca.

Elaboramos los quesos a partir de las cinco de la mañana. Tenemos mucha variedad gracias a que somos una quesería artesana y al misterio de la leche de cabra, una leche de una calidad que no tienen otras, es la más parecida a la materna y la que menos lactosa tiene.

¿Considera que son cada más las personas que apuestan por este tipo de economía local?

Hay un consumidor que valora los productos del día, de calidad. Además, es clave el apoyo institucional. Nos ayudan mucho los mercados mensuales que celebran las diputaciones provinciales. Nuestra rentabilidad es vender directamente al público.

¿Qué se podría hacer para visibilizar el trabajo de las y los artesanos de la región?

Todo lo que las entidades locales quisieran hacer con nosotros sería beneficioso. Creo que cada vez se conciencian más en este sentido, piensan más en que la gente tiene que conocer los productos que hacemos en Extremadura porque son exquisitos. Los que somos pequeños no necesitaríamos exportar, podríamos vender aquí productos de un sabor único.

¿Somos conscientes del potencial que tenemos?

Una mayoría no sabe qué productos tenemos. Es necesario que la gente joven sepa cuáles son nuestros sabores. Al final hay quien desconoce sabores como el de un queso recién hecho o el de una naranja recién cogida.

Tracking Pixel Contents