Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

ENTREVISTA | Paca Velardiez Actriz

“El teatro debe ser divertido, pero también es una herramienta para gritar y contar a las personas lo que ocurre”

Actriz extremeña incombustible, Paca Velardiez lleva toda una vida subida a los escenarios. En “Del grito a la palabra” narra su propia historia de violencia de género, una obra de teatro en la que se abre en canal para visibilizar esta lacra y ayudar a otras mujeres a reconocerse y reaccionar.

Paca Velardiez, actriz.

Paca Velardiez, actriz. / Santiago García Villegas

Teatro y Paca Velardiez son sinónimos si del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida hablamos. ¿Qué ha supuesto para su carrera?

Pisar el Teatro Romano es maravillo, pero en la carrera de una actriz o actor no tiene que estar a la fuerza el haber actuado allí. Hay compañeros maravillosos que han actuado en otros sitios. Quizás lo digo yo porque tengo la suerte de haber pasado por el Teatro Romano quince veces. Es fantástico.

Más de cuarenta años en los escenarios. ¿Ha sido fácil mantenerse arriba en un sector tan complicado?

Fácil no es. Arranqué a nivel profesional en 1988, pero ya llevaba haciendo mis pinitos en grupos amateurs. Pienso que, quizás, comencé en unos tiempos de vacas gordas. No había muchas compañías, no existía tanta competencia y había más dinero. Creo que ha sido un privilegio haber comenzado en esa época. La gente joven ahora lo tiene más difícil. Es un oficio complicado, me siento privilegiada.

Además del teatro está el cine. ¿Qué ha supuesto para su carrera?

Por el mundo audiovisual he pasado de puntillas. Cuando decidí comenzar en este arte aposté por el teatro. Creo que es lo más puro. Lo demás me ha venido como un regalo. Quizás la película que más me pueda definir sea “Un novio para Yasmina”. “The Glow” contó conmigo para “Medea a la deriva”, algo que agradezco porque me dio la oportunidad de hacer animación.

Hace poco se atrevió a protagonizar una obra de teatro basada en su propia historia real de violencia de género, “Del grito a la palabra”. ¿Cómo fue dar ese paso?

Cuando una pasa por una catarsis tan grande, cuando cree que eso no le puede pasar y llega, cuando lo padece y casi desaparece del mundo… piensa que tiene que ser fuerte porque la vida le ha dado otra oportunidad. Esa oportunidad quise que no fuese solo para mí, sino que, a través de mi oficio, otras mujeres pudiesen reconocerse y reaccionar antes de que todo fuese demasiado tarde.

Por eso me abro en canal y me pongo al servicio de los demás. Era imprescindible ayudar, visibilizar. Me enorgullece que muchas hayan contactado conmigo. Puedo ayudar a través de mi testimonio, pero si alguien necesita algo más la remito a la Asociación Alma, que es la entidad que a mí un poco me salvó.

¿Cree que el arte puede o debe tener también un componente de denuncia y crítica social?

Debe y puede. Por eso quizás yo he dado ese paso. En su momento hicimos también “Soliloquio de Grillos”, una historia de tres mujeres rapadas y fusiladas en la Guerra Civil Española con la que apoyamos la recuperación de la memoria histórica. El teatro debe ser divertido, pero también es una herramienta para gritar y contar a las personas lo que ocurre. Vivimos en un mundo en el que nos hemos acostumbrado a mirar hacia otro lado y no nos damos cuenta de lo que se nos viene encima.

Tracking Pixel Contents