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Ismael Arroyo, con su saxofón.EL PERIÓDICO

«La música es un mundo difícil y los premios me dan más fuerza»

Ismael Arroyo, joven saxofonista natural de Navalvillar de Pela, acaba de ganar varios premios internacionales

Ismael Arroyo (Navalvillar de Pela, 1997) siempre tuvo claro que quería vincular su vida a la música. Casi no había echado a andar cuando ya manejaba en sus manos un saxofón, el instrumento que le da la vida. El ‘culpable’, su abuelo. Desde bien pequeño creció escuchandole tocar este trumento durante horas, lo que desde un principio le generó una gran curiosidad. Cuando tuvo edad para leer y aprender a tocarlo, allá que fue de cabeza para disfrutar de eso que tanto le gustaba. Pero no paró ahí, luego cursó estudios musicales y con apenas 26 años ya ha logrado distinciones internacionales gracias a su especial habilidad con el saxo, lo que no hace sino alimentar su sueño de vivir de la música. Ahora, a caballo entre Berlín y Navalvillar  de Pela, aprovecha estas semanas de descanso veraniego para recorrer la geografía extremeña a base de verbenas. 

¿Está siendo un 2023 de muchas experiencias para usted? 

Este verano he obtenido el tercer premio en el Gran Canaria International Saxophone Competition y el segundo premio en el MEDICI International Music Competition. Ambos son de carácter internacional y para mi es todo un logro. El primero de ellos es un concurso que engloba solo la modalidad del saxofón y está destinado a saxofonistas de todo el mundo. Se divide en varias fases y estoy muy contento de haber obtenido el tercer lugar. El MEDICI engloba todas las disciplinas musicales, todas las categorías instrumentales como violín, trompeta o saxofón, entre otras. También estoy muy contento por conseguir el segundo puesto, ya que es muy importante para mi carrera. Tenía algunos premios de carácter internacional con mi cuarteto, pero a nivel individual sólo tenía el de Juventudes Musicales de España.

¿Le dan fuerzas para seguir adelante todos estos reconocimientos? 

Claro, es un reconocimiento al esfuerzo individual. La música es un mundo muy duro porque son muchas horas de trabajo, de energía y de motivación puestos en una misma meta. Los músicos trabajamos por metas y si no tienes un objetivo no trabajas duro. Por eso a mi siempre me gusta ponerme objetivos, no solo a nivel grupal de mi cuarteto, sino también a nivel individual para estar siempre en forma. 

¿Cómo le está resultando la experiencia de cursar estudios sobre saxofón en Berlín? 

El próximo curso haré el segundo año del máster de música de cámara, que es la que se realiza con dos personas o más. Lo estoy estudiando junto a mis compañeros del cuarteto y está siendo un cambio bastante drástico. Es otra cultura, otra manera de ver la vida, el idioma, etc. La verdad que la experiencia está siendo muy buena. El primer año estuvo lleno de experiencias gratificantes porque se nos dio la oportunidad de tocar en la filarmónica de Berlín y en otros grandes auditorios de Alemania. Es un gran salto el tener que presentar, por ejemplo, un concierto en alemán o inglés. Son experiencias que no había tenido y que ahora me permite darme a conocer en otros países. 

Acaba de finalizar la grabación de su primer disco con su cuarteto, ¿cuándo verá la luz? 

Estamos muy contentos porque este es nuestro sexto año juntos desde que nos conocimos en Salamanca y al final toda persona que se dedique a la música poder grabar un disco es como poner la guinda al pastel. Nos sentimos muy identificados con este trabajo que saldrá a finales de año. 

Con su cuarteto ya ha tenido una gira, ¿cuándo la hará en solitario? 

En febrero estaré girando en Baleares y en marzo por el sur de España. He seleccionado esta opción porque quiero tocar en mi tierra, en lugares como Don Benito, Mérida o Villanueva. Incluso podría tocar en mi pueblo, Navalvillar de Pela. Para mi es una gran oportunidad. 

Este joven músico de Navalvillar de Pela, que estudió en el Conservatorio Musical de Don Benito, dio el salto al Conservatorio Superior de Salamanca en 2017 hasta que en 2021 recibió uno de los premios más glamurosos de la música juvenil nacional. Arroyo recibió el segundo premio como solista y el primero con su grupo ‘Synthese Quartet’ en el concurso de Juventudes Musicales de España. 

El cuarteto lo compone junto a otros tres amigos y compañeros de diversos puntos de España como MAdrid o Zaragoza. «Conseguir estos dos premios en apenas 15 días fue algo bastante insólito», rememora. 

El concurso de Juventudes Musicales es uno de los programas centrales de Juventudes Musicales de España y tiene como objetivo la detección y promoción de nuevos talentos, así como el empoderamiento de los jóvenes a través de la música. Nació en 1979 como Concurso Permanente de Jóvenes Intérpretes y hasta 2017 ha celebrado 88 ediciones en sus distintas modalidades. 

Se organiza por bienios y en el 2020-2021 introdujo diferentes novedades, con nuevas modalidades, bases y sedes. Está dirigido a jóvenes intérpretes (solistas o grupos) nacidos o residentes en España de edades hasta los 25 años (todas las modalidades de clásica menos cámara y canto) y los 29 años (jazz, música antigua y, dentro de clásica, cámara y canto) según las modalidades. 

Mientra tanto este grupo no ha parado de cosechar distinciones en este tiempo. Sin ir más lejos, el pasado mes de junio lograron el primer premio en el concurso de la fundación Alice Samter en Berlín. Después de pasar por diferentes fases recibieron la noticia y lo disfrutaron con un concierto de galardonados. Unas distinciones que no hacen sino darles fuerzas para continuar con este proyecto grupal que ha logrado cautivar a cuantos han tenido la oportunidad de escuchar a estos jóvenes músicos en directo.