Agricultura

Los arroceros afrontan la próxima campaña con buenas expectativas

Este año podrán sembrar el cien por cien de la superficie (unas 18.000 hectáreas)tras varias campañas marcadas por las restricciones y la siembra se ha dado en unas condiciones óptimas 

Juan Alfonso Acero, agricultor de Miajadas, en una explotación de arroz en Hernán Cortés.

Juan Alfonso Acero, agricultor de Miajadas, en una explotación de arroz en Hernán Cortés. / LCB

Samuel Sánchez

El sector del arroz extremeño afronta la campaña de este año con optimismo. Normal si se tiene en cuenta que las últimas campañas han estado marcadas por las serias dificultades que han tenido que hacer frente. A las ya conocidas por la falta de agua, que incluso les impidió sembrar en 2021, a las derivadas por los bajos precios que algunos industriales pretendían pagar la pasada campaña por las producciones extremeñas. 

El caso es que la de este 2024 se presenta, al menos, con mayor alegría que las de años anteriores, algo importante para los agricultores teniendo en cuenta que Extremadura es la segunda productora a nivel nacional. 

La campaña ha empezado bien porque la siembra directa se ha dado de manera óptima gracias a las buenas condiciones del terreno. Jesús Calderón, agricultor de Villanueva de la Serena, nos cuenta los detalles de la campaña de siembra directa. 

El agricultor villanovense Jesús Calderón señala que este ha sido un año «dispar» en la siembra del arroz. «Había agricultores que tenían las tierras preparadas y a mediados de abril comenzaron a sembrar. Luego vino un tiempo frío, que provocó que la nacencia del arroz tardara algo más. A continuación las tierras pasaron de estar húmedas a estar muy secas porque vinieron días desapacibles para el terreno y hubo que mojar las tierras para sembrar al oreo con siembra directa», relata. 

Más allá de eso, el propio Calderón expone que la campaña se presenta de manera positiva. “Las siembras están preciosas, nos enfrentamos a un año con mucho optimismo porque vamos al 100% y esperemos que sea un año de calidad, cantidad y que acompañe el precio para que el cultivo sea rentable», dice. 

Precisamente, sobre el precio, Juan Alfonso Acero, arrocero de Miajadas, lamenta que las industrias apuesten por arroces de importación procedentes de países con menos controles por ser más barato. «Están dando beneficios de más del 50% anualmente y todo se les hace poco», apunta este agricultor miajadeño, que expone la importancia del cultivo para toda la comarca de Vegas Altas.