
S. GARCIA
Dolores estrena su casa accesible 'a medida'
Para Nasti ayer fue un día de celebración. Había comprado dos termos grandes que llenó con café 'portugués' y leche y encargó piononos y pestiños, además de platos, vasos y cucharillas de un solo uso, azucarillos y servilletas. Todo le parecía poco para agasajar a sus benefactores. Su madre, por fin, y él mismo, tienen una casa en la que podrán desenvolverse sin las dificultades que sufren en la que ahora ocupan. Dolores tiene 72 años. En 1996 le diagnosticaron parkinson, una enfermedad que le ha afectado sobre todo a las piernas. Le cuesta mucho caminar y va en silla de ruedas. Sin saberlo, Dolores Rodríguez Santiago entró ayer en el que será su nuevo hogar, totalmente accesible, que se ha adecuado a las necesidades específicas de ambos, las de la madre y las de su hijo, su cuidador.



