SENTENCIA DE LA AUDIENCIA PROVINCIAL DE BADAJOZ CONTRA LA QUE CABE RECURSO DE APELACIÓN

13 años y medio de cárcel para los tres acusados de una agresión sexual en grupo a una mujer en Badajoz

La sala los considera autores de un delito de agresión sexual consumada y cooperadores entre ellos para su comisión sobre una víctima "especialmente vulnerable"

Los acusados durante la celebración del juicio por agresión sexual en la Audiencia Provincial de Badajoz.

Los acusados durante la celebración del juicio por agresión sexual en la Audiencia Provincial de Badajoz. / S. GARCÍA

Belén Castaño Chaparro

Belén Castaño Chaparro

La Audiencia Provincial de Badajoz ha condenado a 13 años y medio de prisión a los tres acusados de una agresión sexual en grupo en Badajoz, ocurrida en septiembre 2016 en la rampa de un garaje de la urbanización Guadiana. La sala los considera autores de un delito agravado de agresión sexual con acceso carnal por vía bucal, cooperadores para su comisión, sobre víctima "especialmente vulnerable". Solo contempla como atenuante simple las dilaciones indebidas (por el retraso en el juicio de estos hechos).También les impone a cada uno de ellos una pena de multa de un mes a razón de 6 euros de cuota por un delito leve de lesiones.

Los condenados no podrán acercarse a menos de 500 metros de la de la víctima ni comunicarse con ella durante 10 años, el mismo tiempo que se les aplicará la medida de libertad vigilada una vez que salgan de prisión. La sentencia no se pronuncia sobre la indemnización a la perjudicada, por su renuncia expresa a recibirla durante el procedimiento (la fiscalía solicitó inicialmente el pago conjunto de 50.000 euros por daños morales).

En la sentencia, se absuelve a los procesados del delito de agresión sexual agravado en grado de tentativa.

La Fiscalía de Badajoz, en sus conclusiones finales, rebajó su petición de cárcel de 40 años y 8 meses por tres delitos de agresión sexual consumada, a 20 años y tres meses por un delito de agresión sexual consumada (13 años y seis meses) y por otro en grado de tentativa (6 años y 9 meses) para cada uno de ellos, al considerarlos coautores y cooperadores necesarios para la comisión de los delitos, en virtud de la conocida como doctrina de la manada, que ha aplicado la sala en su fallo.

Por su parte, las defensas, ejercidas por los abogados Fernando Cumbres, Alfredo Pereira y María José López Ordiales, solicitaban la absolución de sus clientes, argumentando que las relaciones sexuales, que los propios acusados reconocieron desde el principio, fueron consentidas.

Contra esta sentencia cabe recurso de apelación ante la Sala de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura.

Probada la agresión sexual

En su sentencia, la sala da como hechos probados que la madrugada del 26 de septiembre del 2016 la víctima coincidió en un pub de la Urbanización Guadiana de Badajoz con uno de los acusados al que ya conocía previamente, que estaba acompañado por los otros dos procesados, y que la mujer había consumido gran cantidad de bebidas alcohólicas, hasta el punto de protagonizar un incidente con otra mujer y ser expulsada del bar, hechos de los que los tres hombres fueron testigos. Poco antes del cierre el establecimiento, los cuatro volvieron a encontrarse a la puerta del pub "y al percatarse del estado de embriaguez, confusión y desorientación" en el que se hallaba la perjudicada, los acusados, "aprovechándose de sus condiciones, la compelieron para que los acompañase, llevándola a empujones" hasta el fondo de la rampa de acceso a una garaje de la calle Castillo de Almorchón. En este lugar, según consideran acreditado los magistrados, "la despojaron de sus ropas dejándola totalmente desnuda" y "acorralándola entre los tres y agarrándola por el cuello y los brazos e inclinándola al doblarle la espalda", obligándola a realizarles felaciones a los tres, "llegando así a introducir sus penes en la boca de la víctima a merced que los otros dos la agarraban y sujetaban (...), turnándose a tal efecto".

Durante el juicio no ha quedado acreditado, según la sala, que uno de los procesados, provisto de un preservativo, llegase a ejecutar actos de penetración o acceso carnal a la víctima, si bien eyaculó dentro del profiláctico.

A consecuencia de estos hechos, la mujer sufrió contusiones en la parte posterior y lateral izquierda del cuello, en la región dorsal derecha, en el glúteo derecho, en las muñecas y en las manos, de las que tardó en curarse 10 días. Otros informes médicos aportados indicarían que la víctima padecería "estrés postraumático" a consecuencia de lo ocurrido.

La sentencia recoge que, tras ser alertados por un vecino, sobre las 5.20 horas, agentes policiales hallaron a la mujer totalmente desnuda, de rodillas y apoyada contra la puerta del garaje, mientras que los tres acusados se encontraban "con los pantalones desabrochados y al menos dos con la camisa abierta". En el lugar fue recuperado un preservativo que, según han acreditado las pruebas periciales, contenía en su interior semen de uno de los acusados y en su exterior, ADN de la perjudicada.

Valoración de las defensas

Las defensas mostraron su desacuerdo con la sentencia que, pese a que condena a sus clientes a penas inferiores a las solicitadas por la fiscalía, a su juicio, es «excesivamente elevada, incluso muy superior a las de delitos de sangre», comparó Cumbres. Para Pereira, el falló declara hechos probados «cuya acreditación en el juicio ha sido justamente la contraria», una opinión que comparten los otros dos letrados. «Las pruebas que se practicaron en el juicio no pueden dar objeto a esa conclusión», apuntó también en este sentido López Ordiales, quien reconoció su "sorpresa" por el fallo.

A este respecto, los letrados coinciden al cuestionar que la sala dé por acreditado que los procesados llevaron a la víctima "a empujones" hasta el garaje de la calle Castillo de Almorchón, cuando en el vídeo que se aportó como prueba "no se ve ni un solo empujón" o se condene a los procesados por un delito leve de lesiones, cuando los forenses declararon durante la vista que las lesiones que presentaba la víctima "no son compatibles con las producidas por una acción de sometimiento".